Una emergencia de grandes proporciones se registró la mañana de este martes 6 de enero en el distrito de Lurín, luego de que un camión cisterna cargado con Gas Licuado de Petróleo (GLP) sufriera una deflagración. El incidente, ocurrido a la altura del kilómetro 29 de la Panamericana Sur, ha generado el cierre parcial de la vía y una intensa movilización de los equipos de primera respuesta.
De acuerdo con el registro oficial del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú, la alerta se recibió a las 9:59 a. m. Bajo el código de materiales peligrosos (MATPEL), cuatro unidades de rescate fueron desplazadas hacia el sentido sur a norte de la carretera, frente al nuevo cementerio de la zona, para controlar la fuga activa de gases inflamables.
Protocolos de emergencia activos
La Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) confirmó el despliegue de efectivos de serenazgo para brindar apoyo perimétrico y facilitar las labores de los bomberos. Imágenes captadas en el lugar muestran una densa nube de gas elevándose desde la unidad de transporte, mientras conductores y transeúntes eran evacuados para prevenir una tragedia de mayor magnitud.
Testigos en la zona reportaron que, en los primeros instantes de la emergencia, se observó a dos personas intentando manipular la válvula de la cisterna en medio de la emanación, una acción de alto riesgo dado el potencial explosivo del GLP en espacios abiertos.
Restricciones en el tránsito
Debido a la naturaleza del evento, las autoridades han procedido a restringir el tránsito vehicular en el tramo afectado de la Panamericana Sur para garantizar la seguridad de los usuarios y permitir el trabajo de los especialistas en control de fugas. Se recomienda a los conductores que se dirigen hacia Lima tomar precauciones o rutas alternas ante la congestión generada por el siniestro.
Hasta el cierre de este reporte, los bomberos continúan trabajando en el enfriamiento de la unidad y la neutralización de la fuga. No se han reportado víctimas mortales ni heridos de gravedad, aunque el área permanece bajo estricta vigilancia por el riesgo residual de deflagración.