El periodista Eric Hurtado fue agredido físicamente mientras realizaba cobertura informativa en la provincia de Chincha, en un nuevo hecho que vuelve a poner en alerta la seguridad de la prensa en espacios públicos. El ataque ocurrió el lunes 5 de enero de 2026, en la prolongación San Carlos, a espaldas del colegio Santa Ana.
Agresión ocurrió durante cobertura de un fallecimiento
De acuerdo con la información recabada, el comunicador se encontraba informando sobre el fallecimiento de un ciudadano, hecho que había generado conmoción entre los vecinos de la zona. Testigos señalaron que Hurtado desarrollaba su labor con respeto, objetividad y a distancia del área de diligencias, cuando fue abordado violentamente por un sujeto.
El agresor, presuntamente familiar de la persona fallecida, habría amenazado previamente a otro periodista y luego agredió a Eric Hurtado sujetándolo del cuello, en plena vía pública.
Colegas y ciudadanos condenaron el ataque
La agresión generó la reacción inmediata de periodistas y ciudadanos presentes en el lugar, quienes repudiaron el ataque cometido durante el ejercicio legítimo del trabajo periodístico.
El hecho fue registrado como un nuevo caso de violencia contra la prensa, en un contexto de creciente hostilidad hacia comunicadores que cubren hechos sensibles de interés público.
Asociación de periodistas rechaza agresión y emite denuncia pública
Ante lo ocurrido, la Asociación de Periodistas y Comunicadores de la Provincia de Chincha (APCC) expresó su rechazo total a la agresión y emitió una denuncia pública, destacando la trayectoria profesional de Eric Hurtado.
El gremio subrayó que el periodista es ampliamente reconocido por su objetividad, responsabilidad y respeto en la cobertura de sucesos delicados, y recordó que el comunicador no es responsable de los hechos que informa, sino un intermediario entre la noticia y la ciudadanía.
Ataque vulnera la libertad de prensa, advierte gremio
La APCC advirtió que este tipo de agresiones no solo ponen en riesgo la integridad física de los periodistas, sino que constituyen un atentado directo contra la libertad de prensa y el derecho de la población a estar informada.
Si bien reconocieron que el dolor por la pérdida de un familiar puede generar reacciones emocionales, remarcaron que nada justifica la violencia contra trabajadores de la prensa, especialmente cuando cumplen su labor en espacios públicos y dentro del marco legal.
Exigen identificar al agresor y garantizar el ejercicio periodístico
Finalmente, la asociación exhortó a la Policía Nacional del Perú y al Ministerio Público a identificar formalmente al agresor y adoptar las acciones legales correspondientes, a fin de evitar la impunidad.
Asimismo, solicitaron garantías para el libre ejercicio del periodismo en Chincha, ante el incremento de incidentes que ponen en riesgo la labor informativa en la provincia.