Un nuevo accidente de tránsito en Lima volvió a poner en evidencia los riesgos del transporte público informal. Una combi que cubría la ruta Ceres–Óvalo Santa Anita se estrelló violentamente contra un muro de concreto y un poste de alumbrado público, dejando como saldo una mujer fallecida y seis personas heridas, según confirmaron fuentes policiales y personal de salud.
El hecho ocurrió alrededor de las 7 de la noche en el cruce de las avenidas Los Chancas y Encalada, una zona de alto tránsito vehicular y peatonal en el distrito de Santa Anita. La unidad siniestrada pertenece a la empresa conocida como “505” y, de acuerdo con las primeras investigaciones, habría sufrido una falla mecánica que dejó al vehículo sin sistema de frenos.
Combi habría perdido los frenos
Según información preliminar de la Policía Nacional, la combi de placa H1F-453 circulaba en sentido de Este a Oeste por la avenida Los Chancas cuando el conductor advirtió que la unidad había perdido los frenos. En un intento por evitar una tragedia mayor, el chofer habría tratado de desviar el vehículo hacia la avenida Encalada, pero perdió el control.
La unidad terminó impactando contra los pilares de concreto instalados como barreras de impacto en la vía. El choque provocó que la combi girara violentamente y quedara casi volcada, para finalmente estrellarse contra un poste de alumbrado público de alta tensión, que resistió el golpe y evitó consecuencias aún más graves en la zona aledaña.
Víctima mortal y heridos trasladados a hospital
La víctima mortal es una mujer de aproximadamente 40 años, quien viajaba como pasajera en la combi. Tras el impacto, fue auxiliada por vecinos y personal de emergencia, y trasladada de urgencia al Hospital Bravo Chico, donde se le practicaron maniobras de reanimación. Sin embargo, falleció durante el trayecto debido a la gravedad de sus lesiones.
Las otras seis personas heridas, entre hombres y mujeres, también fueron derivadas al área de Emergencias del mismo nosocomio. De acuerdo con el reporte médico, presentan contusiones múltiples, golpes y lesiones de diversa consideración, pero permanecen bajo observación y atención especializada.
Vecinos denuncian exceso de velocidad
Tras el accidente, vecinos y transeúntes de la zona denunciaron que los choferes de combis de transporte público suelen circular a altas velocidades, especialmente en horas punta, para captar pasajeros en los paraderos cercanos. Una testigo indicó que la unidad siniestrada habría estado acelerando antes del choque, lo que habría agravado la violencia del impacto.
Los residentes también alertaron sobre la falta de fiscalización y el mal estado de muchas unidades que circulan por el distrito, varias de ellas sin revisiones técnicas rigurosas ni control efectivo por parte de las autoridades competentes.
Reclamos por semáforos inseguros
El accidente también reavivó las quejas por la infraestructura vial deficiente en el cruce de Los Chancas y Encalada. Vecinos señalaron que los semáforos cambian de luz en intervalos muy cortos, lo que dificulta el cruce seguro de peatones y genera confusión entre los conductores.
“Los semáforos no dan tiempo suficiente para cruzar, y los carros pasan rápido”, comentó una vecina, quien exigió la intervención de la Municipalidad de Santa Anita y de la Autoridad de Transporte Urbano (ATU) para evitar nuevas tragedias.
Investigación policial en curso
Tras el siniestro, la Policía Nacional acordonó la zona del accidente para facilitar las labores de peritaje y retirar la unidad siniestrada. Las autoridades investigan las causas exactas del accidente, incluyendo el estado mecánico del vehículo, la responsabilidad del conductor y el cumplimiento de las normas de seguridad por parte de la empresa de transporte.
No se descarta que el caso derive en responsabilidades penales o administrativas, dependiendo de los resultados de las diligencias y de los informes técnicos que se emitan en las próximas horas.
Un problema estructural del transporte público
La tragedia vuelve a exponer los problemas estructurales del transporte público en Lima: unidades en mal estado, informalidad, exceso de velocidad y una infraestructura vial que no garantiza la seguridad de peatones ni pasajeros. En distritos como Santa Anita, estos factores se combinan y convierten determinados cruces en puntos críticos de alto riesgo.
Mientras las familias de las víctimas esperan el esclarecimiento de los hechos y eventuales sanciones, los vecinos exigen medidas urgentes para evitar que este cruce vuelva a ser escenario de un accidente fatal.