En un hecho que rompió con la rigurosidad del protocolo vaticano, el Papa León XIV sorprendió a los obispos de las 46 jurisdicciones eclesiásticas del Perú al presentarse sin previo aviso durante su almuerzo grupal. El encuentro se produjo este jueves en el marco de la Visita Ad Limina Apostolorum, que la delegación nacional realiza en la Santa Sede del 26 al 31 de enero.
Según informó la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), el Sumo Pontífice compartió un momento de diálogo sencillo y fraterno, gesto que ha sido interpretado por los prelados como una señal de profundo acompañamiento pastoral y unidad con la Iglesia peruana. Este acercamiento ocurre apenas 48 horas después de la solemne misa celebrada en la Basílica de San Pedro, donde los obispos reafirmaron su fidelidad a la sede apostólica.

Renovación del compromiso misionero
Durante las jornadas en Roma, los representantes de la Iglesia local han participado en diversas reuniones de coordinación y liturgia. Monseñor Carlos García Camader, obispo de Lurín y presidente de la CEP, destacó que este encuentro con el Sucesor de Pedro fortalece el ministerio pastoral en un momento clave para el país.
En sus intervenciones, García Camader evocó la figura de Santo Toribio de Mogrovejo, recordándolo como el referente de un episcopado comprometido y cercano a la realidad social. Los obispos señalaron que esta visita a las tumbas de los apóstoles Pedro y Pablo servirá para retornar al Perú con un “ardor misionero renovado”, enfocando sus esfuerzos prioritarios en la atención y servicio hacia las poblaciones más vulnerables y pobres del territorio nacional.