MADRID 30 Jun. (EUROPA PRESS) - El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha anulado este martes el decreto del presidente Donald Trump para poner fin a la ciudadanía por derecho de nacimiento, un golpe a una medida emitida en el primer día de su segundo mandato.
La corte ha dictaminado de este modo, después de que seis de sus miembros --frente a tres-- hayan considerado ilegal la orden del mandatario, cinco de ellos alegando que viola la Decimocuarta Enmienda de la Constitución, mientras que el sexto magistrado por violar la ley federal y no así la Carta Magna.
"La ciudadanía, tanto entonces como ahora, era el derecho a tener derechos: a participar libremente en nuestra comunidad política. Los redactores de la Decimocuarta Enmienda ampliaron esa promesa a 'toda persona nacida libre en esta tierra'. Hoy mantenemos esa promesa", ha defendido el alto tribunal en su escrito.
El Supremo ha considerado además que había "escasas pruebas" a favor de la reinterpretación que la Administración Trump hacía de una norma --la Decimocuarta Enmienda-- que estipula que "todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos y sujetas a su jurisdiccion son ciudadanos de Estados Unidos".
La directiva del inquilino de la Casa Blanca buscaba negar la ciudadanía estadounidense a los menores nacidos de madres que estén en el país en situación irregular o con visados temporales, y cuyos padres no sean ciudadanos ni residentes legales, lo que, de llevarse a cabo, podría afectar a unos 250.000 bebés nacidos en el país cada año, de acuerdo a los datos del Instituto de Políticas Migratorias (MPI, por sus siglas en inglés) y el Instituto de Investigación Demográfica de la Universidad de Pensilvania.
El máximo tribunal de Justicia de Estados Unidos ha ratificado en varias ocasiones el derecho a la ciudadanía por nacimiento, mientras que el Congreso también aprobó-incluso antes de la ratificación de la Decimocuarta Enmienda en 1868-una ley federal que brinda este derecho a los nacidos en suelo estadounidense.