El presidente de Colombia, Gustavo Petro, quedó envuelto en una nueva controversia tras realizar declaraciones sobre la vida de Jesús, figura central del cristianismo, durante un acto público en Bogotá. Sus afirmaciones provocaron el rechazo de distintos sectores de la Iglesia, que calificaron sus palabras como una falta de respeto y una tergiversación doctrinal.
Las declaraciones del presidente
Durante la reapertura del Hospital San Juan de Dios, Petro sostuvo que Jesús “hizo el amor, a lo mejor con María Magdalena”, al reflexionar sobre la dimensión humana de la figura religiosa. Según explicó, un hombre con las características atribuidas a Jesús “no podría existir sin amor”.
En el mismo discurso, el mandatario afirmó que Jesús estuvo acompañado por mujeres hasta el final de su vida y que murió “rodeado de las mujeres que lo amaban”. Petro se definió como “católico, pero no practicante”, en un país donde cerca del 79 % de la población se identifica como católica y alrededor del 10 % pertenece a otras confesiones cristianas.
Reacción de la Iglesia católica
Las declaraciones generaron una respuesta oficial de la Conferencia Episcopal de Colombia, que emitió un comunicado en el que señaló que ningún funcionario público está llamado a emitir conceptos de carácter teológico sobre las convicciones religiosas de los ciudadanos.
El pronunciamiento recordó que, para la doctrina cristiana, Jesús llevó una vida célibe y que su figura no solo tiene relevancia histórica, sino que es considerada sagrada por los creyentes. Además, subrayó que el Estado tiene la obligación de proteger la libertad religiosa y mantener relaciones de respeto con las confesiones.
Pronunciamiento de las iglesias evangélicas
En la misma línea, la Confederación Evangélica de Colombia difundió un comunicado en el que consideró que las afirmaciones del presidente “tergiversan la verdad histórica, bíblica y teológica” y constituyen una falta de respeto hacia las creencias cristianas.
Ambos pronunciamientos coincidieron en rechazar el uso de interpretaciones personales sobre figuras religiosas desde un cargo público.
Otros pasajes polémicos del discurso
El mensaje presidencial también generó comentarios por referencias a la vida íntima del propio mandatario. Petro señaló que no considera relevante discutir aspectos sexuales en el ámbito político y afirmó que “el poder no se puede meter en la cama íntima porque muere la libertad”.
Estas expresiones, aunque separadas del debate religioso, contribuyeron a ampliar la polémica en torno a su intervención pública.