Tras la renuncia de Santiago Peña a la Presidencia de Paraguay, el actual vicepresidente Pedro Alliana sería quien asumiría la jefatura del Estado. La Constitución Nacional establece que, ante la renuncia del mandatario, el vicepresidente ocupa su lugar y completa el periodo de gobierno, sin necesidad de convocar a nuevas elecciones presidenciales.
Alliana, quien llegó a la Vicepresidencia junto con Peña en las elecciones de 2023, deberá asumir el Ejecutivo para completar el mandato que se extiende hasta el 15 de agosto de 2028. Su sucesión está contemplada en el artículo 234 de la Carta Magna paraguaya.
El cambio se produce en medio de la crisis política y financiera provocada por la intervención de Ueno Bank y los cuestionamientos a la administración de Peña, que derivaron en un pedido de juicio político impulsado por legisladores opositores y disidentes del oficialismo.
¿Quién es Pedro Alliana, el vicepresidente que sucederá a Santiago Peña?
Pedro Alliana es un político paraguayo del Partido Colorado y actual vicepresidente de la República. Antes de llegar al segundo cargo del Ejecutivo, fue diputado y presidente de la Cámara de Diputados, además de ocupar la presidencia de la Asociación Nacional Republicana (ANR), organización política a la que pertenece.
Alliana integró la fórmula presidencial de Santiago Peña en las elecciones de 2023. Ambos asumieron sus funciones el 15 de agosto de ese año para un periodo de cinco años.
Su llegada a la Presidencia se producirá mediante la sucesión constitucional prevista para los casos de renuncia, destitución, muerte o incapacidad declarada del mandatario. De esta manera, no será necesario organizar nuevos comicios para elegir al jefe del Estado.
¿Qué pasará con la Vicepresidencia de Paraguay tras la llegada de Alliana al poder?
La asunción de Alliana dejará vacante la Vicepresidencia. Para cubrir ese puesto, el artículo 234 de la Constitución paraguaya establece dos procedimientos, según el momento en que se produzca la vacancia.
Si ocurre durante los tres primeros años del periodo constitucional, corresponde convocar a elecciones. En cambio, si sucede durante los dos últimos años, el Congreso Nacional tiene la atribución de designar directamente a quien completará el mandato.
Como la vacancia se produciría en noviembre de 2026, dentro de los dos últimos años del periodo 2023-2028, no correspondería convocar a elecciones populares. La designación quedaría en manos del Congreso, reunido en sesión conjunta de ambas cámaras.
El nuevo vicepresidente necesitará el respaldo de la mayoría absoluta de los integrantes del Congreso. Considerando sus 45 senadores y 80 diputados, se requieren al menos 63 votos para concretar la elección.
Los antecedentes de sucesión en la Vicepresidencia paraguaya
Paraguay ya aplicó este mecanismo en dos ocasiones recientes. En junio de 2012, luego de la destitución de Fernando Lugo mediante juicio político, el vicepresidente Federico Franco asumió la Presidencia y dejó vacante su anterior cargo.
Como el periodo constitucional 2008-2013 estaba en sus últimos dos años, el Congreso designó al senador liberal Óscar Denis Sánchez como vicepresidente. La elección se realizó el 28 de junio de 2012 y obtuvo 84 votos.
Un segundo antecedente ocurrió en 2018, cuando Juan Afara renunció a la Vicepresidencia para postularse al Senado. El Congreso eligió entonces a Alicia Pucheta, exministra de la Corte Suprema de Justicia, quien se convirtió en la primera mujer en ocupar ese cargo en Paraguay. Obtuvo 81 votos y permaneció en funciones hasta el 15 de agosto de ese año.