Nicolás Maduro, de 63 años, comparece este lunes al mediodía (17:00 GMT) ante un tribunal federal en Brooklyn, Nueva York. Esta presentación marca su primera aparición ante la justicia estadounidense tras ser capturado el pasado sábado en Caracas, mediante una incursión militar de fuerzas especiales de Estados Unidos que puso fin a más de una década de su gestión en el Palacio de Miraflores.
Maduro enfrenta cargos por tráfico de cocaína hacia los Estados Unidos, una acusación que también recae sobre su esposa, Cilia Flores. El pliego de inculpación incluye además a su hijo, Nicolás Maduro Guerra, al ministro del Interior, Diosdado Cabello, y a un presunto capo del narcotráfico actualmente prófugo.
Control operativo y transición política
Desde el Air Force One, el presidente Donald Trump afirmó de manera tajante que Estados Unidos está “a cargo” de la situación en Venezuela. El mandatario estadounidense señaló que se encuentra coordinando los pasos a seguir con la nueva presidenta interina, Delcy Rodríguez, quien fuera vicepresidenta de Maduro hasta el pasado fin de semana.
Rodríguez, tras encabezar su primer consejo de ministros, manifestó su disposición para colaborar con la administración Trump. “Extendemos la invitación al gobierno de los Estados Unidos a trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación”, declaró la funcionaria, en un giro que busca estabilizar el control administrativo del país bajo la mirada de Washington, interesado en reactivar la inversión en las reservas petroleras venezolanas.
Balance de víctimas y rechazo internacional
La operación militar, que involucró bombardeos y comandos terrestres, ha dejado una cifra incierta de fallecidos. Organizaciones médicas locales reportan al menos 70 muertos y 90 heridos, mientras que el gobierno de Cuba confirmó el fallecimiento de 32 ciudadanos de su país durante la incursión.
En el plano diplomático, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá de emergencia hoy. Potencias como Rusia y China, junto a gobiernos de la región —incluyendo Brasil, México y Colombia—, han condenado la intervención militar y han expresado su rechazo a cualquier intento de control externo sobre la soberanía venezolana.
El futuro democrático en debate
Mientras el ejército venezolano ha reconocido a Rodríguez como autoridad interina, la comunidad internacional observa con cautela. Desde el exilio, Edmundo González Urrutia calificó la captura como un paso importante pero insuficiente, exigiendo el respeto a los resultados electorales de 2024. Por su parte, la Unión Europea instó a que la transición incluya a María Corina Machado, reciente Nobel de la Paz, a quien la administración Trump ha mantenido al margen de las negociaciones actuales.