María Corina Machado comunicó este domingo su intención de regresar a Venezuela en un corto plazo. El anuncio, realizado a través de un mensaje difundido en sus redes sociales desde Washington, marca una nueva etapa en su agenda política, la cual ha desarrollado en el extranjero desde su salida secreta del país en diciembre pasado, motivada inicialmente por la recepción del Premio Nobel de la Paz 2025 en Oslo y una posterior gira diplomática.
La dirigente opositora enfatizó que su retorno responde a la necesidad de consolidar una transición política que calificó como «indetenible» y a la aspiración de miles de venezolanos que se encuentran en el exilio. Asimismo, Machado instó a sus seguidores a mantener la unidad y a trabajar en la organización de cara a lo que denominó como una «nueva y gigantesca victoria electoral».
Este anuncio se produce en un escenario interno de alta volatilidad. Venezuela atraviesa una reconfiguración política desde el pasado 3 de enero de 2026, fecha en la que una operación militar estadounidense resultó en la salida de Nicolás Maduro del poder, quien actualmente enfrenta un proceso judicial en Nueva York por cargos de narcotráfico. Bajo la administración de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, el país ha experimentado cambios en su política económica, destacando la apertura del sector petrolero y el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos.
No obstante, el retorno de Machado enfrenta obstáculos legales y políticos. Rodríguez ha advertido recientemente que la opositora deberá «rendir cuentas» ante las autoridades locales debido a investigaciones abiertas en su contra por presuntos vínculos con acciones extranjeras. Pese a estas advertencias, Machado sostiene que el país requiere de un acuerdo nacional que garantice la apertura democrática y nuevas condiciones para el ejercicio del voto.