MADRID 15 Ago. (EUROPA PRESS) - El régimen fundamentalista talibán ha comenzado este sábado las conmemoraciones de su retorno al poder hace exactamente cinco años con un llamamiento a la "paz y a la tranquilidad" en sus relaciones con la comunidad internacional y con el aviso, una vez más, de que no permitirán injerencias en su manera de gobernar el territorio afgano, donde impera su interpretación integrista de la sharia (la ley islámica).
"El Emirato Islámico de Afganistán quiere vivir en paz y tranquilidad con todos los países, no permitirá que el suelo afgano sea empleado contra ningún otro país y pide al resto de naciones que respeten el territorio y los intereses de Afganistán", reza la nota oficial recogida por todos los principales medios nacionales.
Los talibán, en su comunicado, recuerdan cómo, hace cinco años, "Afganistán fue liberado de la ocupación americana, y la capital, Kabul, y sus provincias, fueron controladas por las fuerzas del Emirato Islámico, con la ayuda de Dios todopoderoso y gracias a los sacrificios del valiente pueblo afgano".
Tras agradecer a todos ("pueblo, muyaidines, partientes y familiares de mártires, viudas y huérfanos") esta "gran victoria y conquista", los talibán prometen "proteger para siempre" el territorio afgano "de cualquier forma de ocupación, agresión o inseguridad, para que la gente disfrute de la paz y de la seguridad bajo la protección de la sharia".
Por último, los talibán insisten en que para ellos resulta prioritario mantener "relaciones pacíficas" con otros países pero termina con la advertencia a otros países de que no "participen de conspiraciones contra Afganistán y respeten su territorio, su soberanía y sus intereses".