En un hecho sin precedentes para la monarquía contemporánea, la policía del Reino Unido arrestó este jueves 19 de febrero a Andrew Mountbatten-Windsor. El ex miembro de la realeza, a quien se le retiraron sus títulos el año pasado, es investigado por la presunta comisión del delito de “mala conducta en un cargo público”. La detención se produce semanas después de que nuevos archivos desclasificados por el Departamento de Justicia de EE. UU. revelaran una conexión más profunda y de carácter oficial entre el ex príncipe y el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein.
Aunque la Policía de Thames Valley evitó identificar al detenido por su nombre en el comunicado oficial, limitándose a mencionar a un «hombre de unos sesenta años», medios globales como la BBC y Associated Press confirmaron la identidad de Andrés. El arresto se ejecutó en su residencia de Sandringham Estate en una fecha simbólica: el día en que el exmiembro de la corona cumple 66 años.
Las pruebas que motivaron la detención
La investigación actual se centra en una serie de informes comerciales y gubernamentales que el ex príncipe habría enviado a Epstein en 2010. Según los documentos publicados por The Guardian, Andrés compartió detalles confidenciales de visitas oficiales a países como Hong Kong, Vietnam y Singapur.
Lo más comprometedor para las autoridades británicas es un correo electrónico de diciembre de 2010, donde Andrés habría enviado a Epstein un informe confidencial sobre oportunidades de inversión en la reconstrucción de la provincia de Helmand, Afganistán. Esta filtración de información estatal a un civil con antecedentes penales sustenta la sospecha de que Andrés utilizó su posición oficial para favorecer los intereses de Epstein.
«Hemos abierto una investigación sobre esta denuncia para proteger la integridad y objetividad de nuestras instituciones. Entendemos el gran interés público en este caso», declaró el subjefe de policía Oliver Wright.
Escenario legal: Horas críticas bajo custodia
Bajo las leyes del Reino Unido, la policía puede mantener detenido a un sospechoso entre 12 y 24 horas antes de presentar cargos formales o ponerlo en libertad bajo investigación. Sin embargo, dada la complejidad y gravedad del caso, las autoridades podrían solicitar prórrogas judiciales para extender la detención de Andrés hasta por 96 horas.
Este arresto se suma al daño reputacional causado por las fotografías recientemente difundidas en los archivos del Departamento de Justicia, donde se observa al ex príncipe en situaciones comprometedoras junto a mujeres cuya identidad ha sido protegida.
¿Qué sigue para Andrew Mountbatten-Windsor?
Mientras los agentes realizan registros en propiedades de Berkshire y Norfolk, el equipo legal de Andrés insiste en negar cualquier irregularidad. No obstante, el hallazgo de los correos electrónicos que vinculan la diplomacia británica con los negocios de Epstein marca un punto de inflexión. Si se formalizan los cargos, Andrés enfrentaría un proceso penal que podría llevarlo a prisión, marcando la caída definitiva de una de las figuras más polémicas del entorno real.