MADRID, 20 Ene. (EUROPA PRESS) –
Las autoridades de Israel han demolido este martes la sede de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) en Jerusalén Este, en línea con una ley aprobada en octubre de 2024 por su Parlamento prohibiendo sus actividades, un paso que ha sido duramente criticado por el comisionado general del organismo, que ha criticado un “ataque sin precedentes y un “desafío abierto y deliberado” al Derecho Internacional.
“Un nuevo nivel de desafío abierto y deliberado al Derecho Internacional, incluidos los privilegios e inmunidades de Naciones Unidas, por parte del Estado de Israel”, ha asegurado Lazzarini en un mensaje en redes sociales, donde ha denunciado que “las fuerzas israelíes irrumpieron a primera hora de la mañana en la sede de la UNRWA, una instalación de la ONU, en Jerusalén Este”.
Así, ha especificado que “las excavadoras entraron en el complejo y empezaron a demoler edificios en su interior en presencia de parlamentarios y un miembro del Gobierno”, en concreto, el ministro de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben Gvir. “Es un ataque sin precedentes contra la agencia de la ONU y sus instalaciones”, ha lamentado Lazzarini.
“Al igual que todos los Estados miembro de la ONU y los países comprometidos con el orden internacional basado en normas, Israel está obligado a proteger y respetar la inviolabilidad de las instalaciones de Naciones Unidas”, ha dicho, al tiempo que ha recordado que esta demolición “llega a raíz de otras medidas adoptadas por las autoridades israelíes para borrar la identidad de los refugiados palestinos”.
En este sentido, Lazzarini ha recalcado que las tropas israelíes ya irrumpieron el 12 de enero en un centro sanitario de la UNRWA en Jerusalén Este y ordenaron su cierre”, mientras que “también está previsto durante las próximas semanas el corte del suministro de agua y electricidad a instalaciones de la UNRWA, incluidos centros de salud y educación”.
“Esto es resultado directo de la legislación aprobada por el Parlamento israelí en diciembre, que intensificó las leyes contra la UNRWA adoptadas en 2024. Estas acciones, junto a ataques incendiarios previos y una campaña de desinformación a gran escala, contradicen el fallo de octubre de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), que reiteró que Israel está obligado, en virtud del derecho internacional, a facilitar las operaciones de la UNRWA, no a obstaculizarlas ni impedirlas”, ha señalado.
“El tribunal también subrayó que Israel no tiene jurisdicción sobre Jerusalén Este. No puede haber excepciones. Esto debe ser una llamada de atención”, ha argumentado Lazzarini, quien ha advertido de que “lo que está pasando hoy a la UNRWA ocurrirá mañana a cualquier otra organización internacional o misión diplomática, ya sea en los Territorios Palestinos Ocupados o en cualquier otro lugar del mundo”.
“El Derecho Internacional ha estado bajo un creciente ataque desde hace demasiado tiempo y está en riesgo de caer en la irrelevancia en caso de que no haya una respuesta por parte de los Estados miembro”, ha zanjado, después de que el Gobierno de Israel haya defendido la demolición de estas instalaciones en Jerusalén Este y haya vuelto a cargar contra la UNRWA por sus actividades.
ISRAEL DEFIENDE SUS MEDIDAS
En este sentido, el portavoz del Ministerio de Exteriores israelí, Oren Marmorstein, ha afirmado que “el Estado de Israel es propietario del complejo de Jerusalén en el que opera la Autoridad de Tierras”, en referencia a los terrenos en los que se encuentra la sede de la UNRWA, ubicados en el barrio de Sheij Yarrá.
“Incluso antes de la aprobación de la legislación en enero de 2025, la UNRWA ya había cesado sus operaciones en este lugar y ya no contaba con personal ni actividades de la ONU allí”, ha dicho en un mensaje en redes sociales, donde ha sostenido que “el complejo no goza de inmunidad y su confiscación por parte de las autoridades israelíes se llevó a cabo de conformidad con el Derecho israelí e internacional”.
“La medida de hoy no constituye una nueva política, sino más bien la aplicación de la legislación israelí vigente relativa a la UNRWA”, ha esgrimido, antes de reiterar que “empleados de a UNRWA participaron en la masacre del 7 de octubre (de 2023) y en el secuestro de israelíes”, unas acusaciones rechazadas en reiteradas ocasiones por la agencia.
En este sentido, ha incidido en que “numerosos empleados de la organización son terroristas de Hamás y de Yihad Islámica, y su infraestructura se ha utilizado para la construcción de túneles, el lanzamiento de cohetes y actividades terroristas”. “UNRWA-Hamás dejó hace tiempo de ser una organización de ayuda humanitaria y se ha convertido en un invernadero para el terrorismo”, ha apostillado.
Por su parte, Ben Gvir ha hablado de “día histórico” y “festivo” por la demolición de la sede de la UNRWA. “Es un día muy importante para la soberanía (de Israel) en Jerusalén. Durante años, estos simpatizantes del terrorismo han estado aquí, y hoy están siendo expulsados de aquí con todo lo que han construido. Esto es lo que se les hará a todos los simpatizantes del terrorismo”, ha remarcado.
CONDENA DEL GOBIERNO PALESTINO Y HAMÁS
Por contra, el Gobierno palestino ha condenado “en los términos más enérgicos” la demolición de la sede de la UNRWA en Jerusalén Este y el izado de la bandera israelí en el lugar, algo que ha descrito como “una flagrante violación del Derecho Internacional y la santidad de las instalaciones de Naciones Unidas”.
El Ministerio de Exteriores palestino ha apuntado en un comunicado que este paso “constituye una grave violación de todas las reglas y normas del Derecho Internacional”, en particular de las Convenciones de Ginebra, antes de recalcar que “ninguna legislación ni decisión emitida por las autoridades de ocupación tiene efectos jurídicos” sobre el estatus de la UNRWA.
Así, ha recordado que Jerusalén Este “es parte integral del territorio ocupado, según el Derecho Internacional y las resoluciones pertinentes de Naciones Unidas”, al tiempo que ha advertido del peligro de “esta escalada deliberada” contra la UNRWA “en un contexto de ataque sistemático” contra la agencia.
En esta línea, Hamás ha criticado las acciones por parte de la “criminal ocupación sionista” y ha subrayado que “supone una flagrante violación de todas las leyes y normas” y “refleja el desafío deliberado y la arrogancia oficial sin precedentes hacia Naciones Unidas, sus instituciones y la comunidad internacional”, por lo que ha reclamado una respuesta “firme” por parte de la comunidad internacional.
El grupo islamista ha destacado que es necesaria una “acción inmediata para forzar a las autoridades de ocupación a poner fin a sus ataques contra la UNRWA” y permitir que “lleve a cabo sus funciones”, según ha informado el diario palestino ‘Filastin’. “Pedimos a las instituciones internacionales legales y de Derechos Humanos que procesen a los líderes enemigos ante tribunales internacionales por sus crímenes contra los palestinos”, ha remachado.
Israel ha acusado en numerosas ocasiones a la agencia de la ONU de apoyar a Hamás y otros grupos palestinos, si bien una investigación independiente encabezada por la exministra de Exteriores francesa Catherine Colonna concluyó en abril de 2024 que, si bien la organización tiene margen de mejora en cuestiones como neutralidad o transparencia, no había pruebas para acreditar las acusaciones de Israel sobre lazos con el terrorismo.
A pesar de ello, Israel ha mantenido sus críticas y, de hecho, las fuerzas de seguridad israelíes llevaron a cabo el 8 de diciembre una redada en la sede de la UNRWA en Jerusalén Este, en el marco de su presión sobre el organismo, que denunció el “flagrante desprecio” por parte de Israel al Derecho Internacional.