Los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, intensificaron su ofensiva contra Arabia Saudita con ataques dirigidos al aeropuerto internacional Rey Jalid de Riad, uno de los principales centros de conexión aérea de Oriente Medio. La escalada ha dejado víctimas, daños materiales y cientos de vuelos cancelados, mientras crece la preocupación por la seguridad de la aviación comercial en la región.
El movimiento hutí, conocido oficialmente como Ansar Alá, reivindicó los ataques y lanzó una advertencia a las compañías aéreas internacionales para que suspendan sus operaciones hacia Arabia Saudita. Su portavoz militar, Yahya Saree, aseguró que los aeropuertos saudíes podrían continuar siendo objetivos de nuevas operaciones militares.
La ofensiva del jueves 8 de octubre dejó al menos tres muertos y varios heridos, además de daños en instalaciones aeroportuarias y en una aeronave comercial que se encontraba estacionada sin pasajeros.
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Cancelaciones y temor entre las aerolíneas
Los ataques provocaron importantes alteraciones en el tráfico aéreo. Compañías internacionales, entre ellas Lufthansa y Air India, suspendieron temporalmente sus vuelos hacia Riad, mientras otras modificaron sus rutas para evitar posibles riesgos.
Según información difundida por Deutsche Welle, más de 275 vuelos fueron cancelados en el aeropuerto Rey Jalid durante la jornada del jueves, afectando a miles de pasajeros y poniendo en evidencia la vulnerabilidad de las principales conexiones aéreas de la región.
Aunque las autoridades saudíes anunciaron la reanudación de las operaciones aeroportuarias, la amenaza de nuevos ataques mantiene en alerta a las compañías internacionales.
Yemen y la expansión del conflicto regional
La nueva ofensiva se produce en un contexto de creciente inestabilidad en Oriente Medio. Los hutíes, que controlan la capital yemení, Saná, desde 2014, mantienen un prolongado enfrentamiento con el Gobierno reconocido internacionalmente, respaldado por Arabia Saudita.
El conflicto yemení, que durante años ha provocado una de las mayores crisis humanitarias del mundo, adquiere una nueva dimensión con los ataques contra infraestructuras civiles y rutas internacionales de transporte.
La posición estratégica de Yemen, junto al estrecho de Bab el Mandeb, convierte cualquier escalada militar en una amenaza para el comercio marítimo mundial. Por este paso circula una parte importante del tráfico comercial que conecta Asia con Europa a través del mar Rojo y el canal de Suez.
Los hutíes ya habían demostrado su capacidad para alterar estas rutas mediante ataques contra embarcaciones comerciales, obligando a numerosas navieras a desviar sus operaciones hacia el cabo de Buena Esperanza, con el consiguiente incremento de costos y tiempos de transporte.
Arabia Saudita advierte que responderá
Ante la ofensiva, las autoridades saudíes condenaron los ataques contra instalaciones civiles y advirtieron que adoptarán las medidas necesarias para proteger su territorio y garantizar la seguridad de los pasajeros.
La situación volvió a agravarse este sábado 10 de octubre, tras reportarse un nuevo impacto de misil en las instalaciones del aeropuerto de Riad, que habría provocado heridos y una evacuación preventiva.
La amenaza hutí plantea un nuevo desafío para la seguridad regional. Además de comprometer el transporte aéreo y marítimo, los ataques podrían ampliar el enfrentamiento entre Arabia Saudita y las fuerzas respaldadas por Irán, en un escenario marcado por la fragilidad de los esfuerzos diplomáticos para estabilizar Yemen.
La comunidad internacional observa con preocupación una escalada que amenaza con extender las consecuencias de la guerra más allá de las fronteras yemeníes y afectar nuevamente al comercio y la seguridad de Oriente Medio.