La Policía Federal de Brasil investiga un presunto plan que podría poner en riesgo instalaciones diplomáticas de Estados Unidos, en momentos en que el país se prepara para celebrar este domingo 4 de octubre sus elecciones generales.
La investigación llevó a las autoridades a ejecutar el viernes dos órdenes de allanamiento y registro en São Paulo y en los alrededores del Distrito Federal, donde se encuentra Brasilia. La operación tuvo carácter preventivo y se realizó en cooperación con agencias de inteligencia extranjeras.
Según informó oficialmente la Policía Federal, las diligencias surgieron a partir de información sobre un posible riesgo para instalaciones diplomáticas estadounidenses. Sin embargo, hasta el momento las pesquisas no han encontrado elementos que confirmen las amenazas inicialmente detectadas. Tampoco se ha establecido que las personas investigadas tengan vínculos con organizaciones criminales.
Las autoridades continúan analizando equipos de comunicación y otros dispositivos incautados durante los registros para determinar si existen elementos que permitan avanzar en la investigación.
EE. UU. suspende servicios consulares
La operación coincide con la decisión de Estados Unidos de suspender temporalmente los servicios consulares de su Embajada y sus consulados en Brasil por “motivos de seguridad”. La medida entró en vigor el viernes 2 de octubre, sin que Washington precisara inicialmente la naturaleza de las amenazas.
La representación estadounidense pidió a sus ciudadanos que necesiten asistencia de emergencia que no acudan a la Embajada, consulados u otras instalaciones diplomáticas durante el periodo de suspensión y que se comuniquen con los funcionarios de guardia.
Un portavoz del Departamento de Estado señaló que Washington trabaja con las autoridades brasileñas para atender las preocupaciones de seguridad.
Australia también decidió cerrar temporalmente su Embajada en Brasilia por motivos de seguridad y recomendó evitar las inmediaciones de las instalaciones diplomáticas estadounidenses.
Las medidas se producen en la recta final de las elecciones brasileñas de este domingo 4 de octubre, en las que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva busca la reelección y el senador Flávio Bolsonaro figura entre sus principales adversarios.