Las autoridades alemanas investigan como un atentado terrorista el atropello masivo ocurrido durante las celebraciones del Orgullo en Berlín, que dejó una persona fallecida y 29 heridas. Horas después del ataque, la Policía abatió al principal sospechoso tras localizarlo armado en el distrito de Spandau.
El ministro del Interior de Alemania, Alexander Dobrindt, confirmó que la investigación apunta a una motivación yihadista y que el caso está siendo tratado como un acto de terrorismo. La víctima mortal es una mujer, mientras que varias de las personas heridas permanecen hospitalizadas.
El presunto autor fue identificado como Abdul B., un ciudadano alemán de 21 años y ascendencia libanesa, que ya figuraba en el radar de las autoridades por presuntos vínculos con el extremismo islamista. Según la investigación, había sido condenado previamente por delitos relacionados con terrorismo y recuperó la libertad en mayo tras cumplir una pena de un año en un centro de menores.
Las autoridades indicaron que, tras su liberación, el joven fue incorporado a un programa de desradicalización y permanecía bajo vigilancia parcial. Medios alemanes señalan además que había intentado viajar a Siria para unirse al grupo Estado Islámico.
De acuerdo con la reconstrucción de los hechos, el sospechoso embistió con un automóvil a la multitud reunida en el parque Tiergarten, donde se desarrollaban las celebraciones del Orgullo, poco antes de las 22:00 del sábado. Tras el impacto, abandonó el vehículo, que terminó estrellado contra un árbol, y habría atacado con un machete a varias personas antes de escapar.
La búsqueda movilizó un amplio operativo en Berlín y se extendió a estaciones ferroviarias, aeropuertos y pasos fronterizos. Finalmente, agentes localizaron al sospechoso la tarde del domingo en Spandau.
Según explicó el portavoz de la Policía de Berlín, Florian Nath, el hombre se abalanzó sobre los agentes portando un arma punzante, lo que motivó el uso de armas de fuego. Aunque los servicios de emergencia intentaron reanimarlo en el lugar, falleció poco después.
El atentado ha reavivado el debate sobre la amenaza del extremismo yihadista en Alemania y sobre los mecanismos de seguimiento de personas previamente condenadas por radicalización. Las autoridades mantienen abierta la investigación para esclarecer todos los detalles del ataque y determinar si el sospechoso actuó completamente solo.