El Gobierno, a través del Ministerio del Ambiente (Minam), aprobó una nueva guía para fortalecer la gestión de conflictos socioambientales en el Perú, con el objetivo de mejorar la prevención, el diálogo y la resolución de conflictos ambientales. La medida busca consolidar la intervención del Estado en escenarios de tensión que afectan a comunidades, empresas y territorios, promoviendo una respuesta articulada y sostenible.
Según la resolución ministerial, el documento establece criterios claros para la actuación de los servidores del sector ambiental, quienes deberán coordinar acciones con entidades de los niveles nacional, regional y local. La guía también dispone mecanismos de seguimiento de acuerdos y articulación interinstitucional para garantizar una gestión más eficiente de los conflictos.
Gestión de conflictos socioambientales en el Perú: enfoques para el diálogo
Uno de los ejes centrales de la guía es la incorporación de diversos enfoques que orientan los procesos de diálogo en la gestión de conflictos socioambientales en el Perú. Destaca el enfoque de derechos humanos, que reconoce su carácter universal, así como el enfoque territorial, que analiza las dinámicas propias de cada región. Asimismo, se incluye la interculturalidad, que promueve el respeto a las visiones de desarrollo de los pueblos indígenas y la población afroperuana.
Igualdad y lucha contra la discriminación
El documento también incorpora el enfoque de género, orientado a reducir brechas estructurales y garantizar la participación equitativa de las mujeres. A ello se suma el enfoque de no discriminación racial y el enfoque interseccional, que permite identificar cómo múltiples factores influyen en el acceso a derechos y en la participación dentro de los procesos de diálogo.
Prevención, tratamiento y seguimiento de conflictos
La guía establece tres etapas clave en la intervención estatal: prevención, tratamiento y seguimiento. La primera incluye herramientas como las Redes de Alerta Temprana para identificar riesgos, mientras que el tratamiento se centra en espacios de diálogo entre actores. Finalmente, el seguimiento busca asegurar el cumplimiento de los acuerdos y evitar la reactivación de conflictos.
Desarrollo sostenible y fortalecimiento institucional
La norma también introduce un enfoque transformativo, que plantea los conflictos como una oportunidad para mejorar las relaciones entre el Estado, empresas y comunidades. De esta manera, se busca impulsar el desarrollo sostenible y fortalecer la institucionalidad ambiental en el país.