MADRID, 4 Ene. (EUROPA PRESS) –
El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, ha asegurado este domingo que su país no está “en guerra” con Venezuela y que el ánimo de conflicto va dirigido en realidad al narcotráfico, antes de reivindicar la importancia de dirigir su transición “por el bien” de ambos países y de avisar que el Gobierno estadounidense se está centrando ahora en las autoridades cubanas, “un gran problema”.
Rubio ha comparecido ante el programa Meet the Press, de la cadena NBC, un día después de la operación militar en Venezuela que acabó con la captura del presidente del país, Nicolás Maduro, y su mujer, Cilia Flores, durante bombardeos sobre Caracas y alrededores.
En la entrevista, Rubio ha indicado que Estados Unidos no tiene intención de cesar sus ataques a las presuntas “narcolanchas” en el Caribe, que han dejado por ahora más de un centenar de muertos entre críticas de organizaciones humanitarias que denuncian su ilegalidad.
“Seguiremos atacando a las embarcaciones con drogas si intentan dirigirse hacia Estados Unidos”, ha afirmado. “Como también seguiremos decomisando embarcaciones sancionadas por órdenes judiciales”, ha añadido también en referencia a los petroleros que se ha incautado frente a las costas venezolanas durante los últimos meses.
DIRIGIENDO LA POLÍTICA DE VENEZUELA
El secretario de Estado ha defendido igualmente el plan del presidente Donald Trump para dirigir el periodo de transición en Venezuela tras la captura de Maduro.
“Queremos que Venezuela avance en cierta dirección porque no solo creemos que es bueno para el pueblo venezolano, sino que también beneficia nuestro interés nacional. Puede afectar a algo que amenaza nuestra seguridad nacional, o a algo que es beneficioso o perjudicial”, ha indicado.
“Queremos un futuro mejor para Venezuela, y creemos que un futuro mejor para el pueblo de Venezuela también es estabilizador para la región y refuerza el ‘vecindario’ en el que vivimos”, ha añadido en referencia al continente.
CUBA: “UN GRAN PROBLEMA”
Rubio se ha mostrado finalmente esquivo sobre la posibilidad de que Cuba pueda ser el próximo escenario de una operación militar norteamericana. A este respecto, se ha limitado a decir que “el Gobierno cubano es un gran problema” y que sus autoridades “están en muchos problemas”.
“No voy a comentar nuestros próximos pasos ni sobre nuestras políticas actuales al respecto. Pero no somos muy partidarios del Gobierno cubano y creo que eso no es un misterio”, ha manifestado Rubio, de ascendencia cubana precisamente.