El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Ernesto Álvarez Miranda, planteó una reforma del sistema penitenciario que contemple la separación definitiva de los internos primarios y no violentos de los reos considerados de alta peligrosidad.
El titular del sector sostuvo que los establecimientos penitenciarios deben recuperar su función de rehabilitación y ofrecer oportunidades reales a quienes ingresan por primera vez al sistema, además de implementar estrategias efectivas para contener el delito.
“Tenemos que volver a constituir un sistema por el cual la prioridad inicial sea el orden”, señaló Álvarez en una entrevista con una revista local.
Ernesto Álvarez propone penales para internos primarios
Como parte de su propuesta, el ministro planteó construir establecimientos destinados exclusivamente a reos primarios o delincuentes no violentos, donde puedan acceder a programas productivos orientados a su rehabilitación.
Álvarez cuestionó que internos con distintos niveles de peligrosidad sean recluidos en los mismos espacios. “¿De qué sirve elevar la pena para un sicario si lo vamos a terminar internando con 10 alimentistas?”, sostuvo.
En ese sentido, propuso que los internos considerados más peligrosos sean recluidos en establecimientos de máxima seguridad.
“Y a los más avezados tenerlos en Lurigancho y Ancón, que son penales diseñados como máxima seguridad”, afirmó.
Propone formación militarizada para agentes penitenciarios
El titular del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos también planteó cambios en la formación del personal penitenciario.
Según explicó, el agente penitenciario debería contar con una preparación de carácter castrense, acompañada de valores y una doctrina de actuación orientada a fortalecer la seguridad dentro de los establecimientos.
“El agente penitenciario debe tener una formación castrense”, manifestó el ministro.
En esa línea, propuso convocar a reservistas y oficiales en retiro de las Fuerzas Armadas, considerando que cuentan con experiencia adquirida durante su instrucción en el Perú y el extranjero.
Álvarez señaló que estos profesionales podrían continuar aportando al Estado en labores vinculadas con la seguridad, incluyendo conocimientos en áreas como electrónica, mecánica y seguridad.
La propuesta forma parte de las medidas que el ministro considera necesarias para reformar el sistema penitenciario, fortalecer el control de los establecimientos y generar condiciones para la rehabilitación de los internos.