La confrontación en el debate del JNE expuso no solo las diferencias ideológicas, sino también las estrategias de ambos candidatos: ataque directo versus contraataque político. Keiko Fujimori lanzó uno de los cuestionamientos más duros de la noche al vincular a Sánchez con Antauro Humala: “¿Cómo puede hablar de policías si lo acompaña un asesino de policías?”, dijo, en referencia al líder etnocacerista.
La frase buscó instalar una duda clave en el electorado: la coherencia del discurso de seguridad del candidato de Juntos por el Perú frente a sus alianzas políticas. Además, le indicó que ella tiene un equipo capacitado para dar lucha a la inseguridad ciudadana.
Además, la candidata le recordó a Sánchez que Dina Boluarte fue parte de su plancha presidencial. Y le indicó que el orden es lo que necesita el país.
Antauro Humala en el debate y el intento de golpe de Estado
Lejos de retroceder, Roberto Sánchez respondió elevando aún más el tono. Apuntó directamente contra el fujimorismo y el actual gobierno: “han matado a más de 50 personas con su socia Dina Boluarte”, afirmó.
El candidato trasladó así el eje del debate hacia la represión en protestas sociales, intentando colocar a Fujimori en una posición defensiva y vincularla con decisiones del poder actual.
La candidata de Fuerza Popular mencionó directamente a Antauro Humala en el debate. Sin embargo, Roberto Sánchez evitó responder de forma clara si Antauro Humala tendría algún rol en un eventual gobierno suyo.
Ante la presión, se limitó a señalar: “si alguien tiene causas pendientes con la justicia, que dé cuenta”, sin confirmar ni descartar una posible participación. El intercambio dejó en evidencia el nivel de polarización que atraviesa la campaña. Más que propuestas, el cara a cara estuvo dominado por acusaciones, memoria política y cuestionamientos personales.