La Comisión de Salud y Población del Congreso aprobó por unanimidad solicitar facultades investigadoras para indagar los graves daños causados por el suero fisiológico defectuoso, que ha cobrado varias vidas en el país. La propuesta, presentada por la congresista Susel Paredes, busca no solo identificar a todos los afectados, sino también confirmar si el suero contaminado sigue circulando en el mercado. “Es urgente que se asegure la retirada total del producto y se investiguen posibles nuevos casos en las clínicas”, enfatizó la parlamentaria.
Durante la sesión, el descontento entre los congresistas fue evidente. Katty Ugarte (BMCN) expresó su indignación por la falta de un control riguroso en la calidad de los medicamentos, un factor clave para evitar tragedias como esta. Por su parte, Jorge Marticorena (APP) cuestionó la capacidad reactiva del sistema de salud frente a emergencias, y urgió una reforma profunda en la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) para evitar que estos incidentes se repitan.
Otros parlamentarios, como Carlos Zeballos y Guido Bellido, señalaron la falta de previsión y el desabastecimiento de sueros en situaciones críticas. Bellido, además, acusó a Digemid de estar sometida a los intereses de los grandes monopolios farmacéuticos, mientras que Zeballos subrayó la necesidad de fortalecer el sistema de control y abastecimiento sanitario, especialmente en momentos de emergencia.
El ministro de Salud, César Vásquez, defendió las acciones de su gestión, asegurando que el lote defectuoso de Medifarma ya ha sido completamente inmovilizado y que se están tomando medidas enérgicas contra los responsables. Recalcó que, desde julio del año pasado, su ministerio denunció a Medifarma y otros 14 laboratorios como parte de una red criminal, demostrando el compromiso del gobierno con la justicia y la protección de la salud pública.