El candidato presidencial del partido SíCreo, Carlos Espá, aseguró que de llegar al Gobierno impulsará reformas profundas en el aparato estatal y que está dispuesto a “ir al choque con el Congreso desde el primer momento” para concretar sus propuestas.
Durante una visita a Arequipa, donde cumple una agenda de reuniones con representantes de la sociedad civil y del ámbito académico, el aspirante a la presidencia sostuvo que el país atraviesa una crisis política e institucional, aunque destacó que la economía peruana mantiene indicadores positivos.
Según afirmó, el principal problema del país no es económico, sino político y moral, por lo que planteó impulsar una regeneración de la política nacional con la participación de nuevos liderazgos.
Espá cuestiona a la clase política y habla de crisis del Estado
Espá señaló que el Perú enfrenta una situación de inestabilidad política y moral que, a su juicio, ha debilitado el funcionamiento del Estado.
El candidato sostuvo que el país mantiene bases económicas sólidas, pero que las instituciones públicas han sido afectadas por la corrupción y la infiltración de intereses ilegales.
“Lo que está en crisis es la política peruana. El Perú goza de buena salud, pero el Estado está enfermo”, afirmó.
En ese sentido, indicó que la prioridad debe ser fortalecer las instituciones públicas y combatir las redes de corrupción que, según dijo, habrían penetrado diversas entidades del Estado.
Propone enfrentar a mafias en el Congreso
El aspirante presidencial también cuestionó al Congreso de la República y aseguró que existen intereses vinculados a economías ilegales dentro del Parlamento.
Según Espá, algunas organizaciones criminales habrían establecido vínculos con actores políticos, lo que —afirmó— dificulta la lucha contra delitos como la extorsión, el sicariato y los secuestros.
“Cuando el Estado no lucha contra la criminalidad es porque la criminalidad ha penetrado el Estado”, señaló.
El candidato sostuvo que es necesario romper los vínculos entre organizaciones criminales y estructuras políticas para enfrentar la inseguridad ciudadana.
Propuesta de construir seis penales de máxima seguridad
Entre sus principales propuestas en materia de seguridad, Espá planteó la construcción de seis penales de máxima seguridad destinados a recluir a integrantes de organizaciones criminales.
Según explicó, estos centros penitenciarios no permitirían visitas, beneficios penitenciarios ni reducción de penas.
El candidato también propuso trasladar a los cabecillas de organizaciones criminales a lugares aislados del país para evitar que continúen dirigiendo actividades delictivas desde los penales.
“Estamos planteando el desarraigo en 48 horas de los cabecillas de organizaciones criminales para llevarlos a lugares inhóspitos y mantenerlos aislados de su red de complicidad”, afirmó.
Videovigilancia privada en penales y comisarías
Otra de las medidas planteadas por Espá es la privatización del sistema de videovigilancia en penales y comisarías.
El candidato indicó que empresas internacionales especializadas podrían encargarse de la supervisión de cámaras de seguridad para garantizar un control más riguroso.
Según explicó, este sistema permitiría no solo monitorear a los internos, sino también supervisar el desempeño del personal del Instituto Nacional Penitenciario (INPE).
El objetivo, indicó, sería mejorar los niveles de transparencia y reducir los actos de corrupción dentro del sistema penitenciario.
Espá plantea reformas y eventual disolución del Congreso
Espá también señaló que, de llegar al Gobierno, presentará en su primera semana una reforma del Estado y una reforma tributaria orientada a reducir y eliminar algunos impuestos.
Estas propuestas serían presentadas ante el Congreso acompañadas de una cuestión de confianza, mecanismo constitucional que permite al Ejecutivo condicionar la permanencia del gabinete a la aprobación de determinadas políticas.
El candidato indicó que su eventual gobierno estaría dispuesto a plantear hasta dos cuestiones de confianza y, de ser rechazadas, evaluar la disolución de la Cámara de Diputados y convocar a nuevas elecciones parlamentarias.
Según explicó, esta estrategia buscaría obtener respaldo ciudadano para impulsar las reformas planteadas.