Lo que comenzó como una transmisión rutinaria para la popular streamer japonesa Nanatty en las calles de Lima, terminó convirtiéndose en una de las escenas más virales de su carrera. La creadora de contenido protagonizó un tenso momento al insultar a un vendedor ambulante tras confundirlo con un estafador. Sin embargo, ante la ola de críticas y el esclarecimiento de su propia comunidad, la joven decidió enmendar su error de una manera poco habitual en el mundo digital: pidiendo perdón de rodillas.
El incidente se originó cuando un comerciante se acercó a Nanatty para ofrecerle sus productos, una práctica común en las avenidas limeñas. Al no comprender el contexto cultural y sentirse amenazada, la streamer exigió silencio en inglés y lanzó insultos en japonés, convencida de que el hombre intentaba engañarla. La escena, grabada frente a cientos de espectadores, provocó una reacción inmediata de rechazo por parte de usuarios peruanos y extranjeros quienes señalaron su falta de respeto hacia la cultura local.
La presión digital y el arrepentimiento público
Las críticas no se hicieron esperar en plataformas como TikTok, X e Instagram, donde mensajes de indignación exigían una disculpa pública. Ante la creciente presión, Nanatty utilizó sus redes sociales para expresar su arrepentimiento inicial. En un comunicado oficial, reconoció que su actitud fue inapropiada y se comprometió a actuar con mayor respeto en el futuro, asegurando que regresaría al lugar de los hechos para dar la cara.
Cumpliendo su promesa, la streamer realizó una nueva transmisión en vivo donde se reencontró con el vendedor. Visiblemente afectada y entre sollozos, Nanatty se arrodilló frente al trabajador para ofrecerle sus más sinceras disculpas. El comerciante, mostrando una actitud conciliadora, restó importancia al altercado y la tranquilizó, un gesto que fue ampliamente celebrado por los internautas quienes destacaron la importancia de reconocer y corregir los errores públicamente.
¿Quién es Nanatty y cuál es su impacto en el streaming?
Nanatty es una de las figuras emergentes más constantes en la plataforma Kick.com. Con base en Japón, la streamer ha construido una comunidad que supera los 14,400 seguidores gracias a una programación profesional que incluye sesiones de hasta 10 horas diarias. Sus contenidos suelen enfocarse en experiencias cotidianas y recorridos urbanos, lo que le permite conectar con una audiencia global interesada en el intercambio cultural.
Este episodio en Lima ha marcado un punto de inflexión en su trayectoria, evidenciando los desafíos que enfrentan los creadores de contenido cuando transmiten en tiempo real desde países con culturas distintas. Tras la reconciliación con el vendedor y su público, la streamer reiteró su deseo de aprender de esta experiencia, subrayando la responsabilidad social que conllevan las plataformas digitales en la actualidad.