Sabrina Carpenter consiguió una orden de alejamiento de cinco años contra un hombre que presuntamente la acosaba. Un juez emitió esta medida y obligó al acusado a mantenerse a una distancia mínima de 100 yardas, es decir, aproximadamente 91 metros, de la cantante. La decisión también amplió la protección a la hermana de la cantante, Sarah Carpenter, y a su pareja, George Smith, quienes viven con ella en su hogar en Hollywood Hills.
Detalles del caso y medidas de protección en Sabrina Carpenter
La reciente decisión judicial surge tras un incidente ocurrido el 23 de mayo, cuando William Applegate se presentó sin autorización en la vivienda de Sabrina Carpenter en Hollywood Hills. Según el expediente, el acusado ya había intentado acercarse en varias ocasiones anteriores. Esto llevó a la artista a solicitar una orden temporal de restricción semanas antes. A partir de esos hechos, el caso escaló en el sistema judicial, ya que el comportamiento repetido generó preocupación por la seguridad de la cantante y su entorno cercano.
Durante el proceso legal, Carpenter explicó ante la corte que no conoce al acusado y que nunca ha mantenido ningún tipo de relación con él. En la audiencia, Applegate decidió representarse a sí mismo. Afirmó que ambos formaban parte de un supuesto “programa militar gubernamental clasificado”. También sostuvo que su vínculo resultaba “necesario para salvar al mundo”. El tribunal escuchó sus declaraciones, revisó las pruebas del caso y descartó su versión por falta de sustento.
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La obtención de esta orden de alejamiento representa un alivio importante para Sabrina Carpenter, quien enfrentó semanas de preocupación constante debido a los intentos repetidos de acercamiento. Personas cercanas al entorno de la artista describieron una situación de tensión prolongada. Esto ocurrió especialmente por la insistencia del acusado, pese a las advertencias previas. Este tipo de casos también refleja una problemática frecuente que enfrentan figuras públicas expuestas a la atención constante.
A pesar de esta situación, Carpenter continúa enfocada en su carrera musical y en sus próximos proyectos. Su familia y su círculo cercano han reforzado su apoyo durante todo el proceso. La han acompañado en el plano personal y emocional. El caso vuelve a poner en evidencia la importancia de actuar con rapidez ante situaciones de acoso, especialmente cuando involucran a personas expuestas mediáticamente.