María Becerra ha demostrado que su idilio con el público peruano va más allá de las baladas y el género urbano. Tras una apoteósica presentación en el Estadio San Marcos por los 33 años de Corazón Serrano, la artista argentina de 26 años decidió cambiar las lentejuelas por el uniforme reglamentario del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú (CGBVP), sumándose a una jornada de instrucción que puso a prueba su resistencia física y compromiso social.
Lo que comenzó como un deseo personal se transformó en un desafío estructurado. Lejos de ser una visita protocolar o simbólica, la intérprete de «Automático» participó en ejercicios reales de alta intensidad: desde el descenso por el tradicional tubo del cuartel hasta el traslado de neumáticos de gran peso y la manipulación de mangueras contra incendios. «Adelante, central. Acá bombero María Becerra», se le escucha decir en un video, asumiendo con total naturalidad la jerga de los rescatistas.
Un entrenamiento sin concesiones
La jornada no fue un juego. La cantante fue evaluada bajo un sistema de puntajes, enfrentando pruebas de fuerza y coordinación que forman parte del entrenamiento cotidiano de quienes arriesgan su vida de forma voluntaria. Bajo la supervisión de los instructores, Becerra realizó flexiones de brazos y subió escaleras cargando equipo completo, demostrando una condición física que sorprendió incluso a los propios efectivos del cuartel.
«Para que veas, en la próxima emergencia te rescato yo», lanzó entre risas la artista, cuya frase se volvió viral en cuestión de minutos. Esta experiencia, que según trascendió será parte de un contenido especial para su canal de YouTube, busca visibilizar la labor altruista de los bomberos peruanos ante su audiencia internacional de millones de seguidores.
El vínculo con la cumbia y el suelo peruano
La visita de la «Nena de Argentina» coincidió con una de las celebraciones más grandes de la música popular peruana: el aniversario de Corazón Serrano. Su aparición en el escenario fue el clímax de una noche de cumbia, donde compartió temas con Cielo Fernández y Susana Alvarado, además de estrenar una colaboración con Briela Cirilo que consolidó su respeto por la industria local. «Viva la industria peruana carajo», escribió la artista en sus redes, agradeciendo la hospitalidad piurana.
Este gesto de integrarse por un día a una institución de servicio comunitario ha sido leído por sus fans como una muestra de humildad y cercanía. Para María Becerra, su estancia en Lima no se limitó a cumplir con una agenda comercial; entre canciones de Corazón Serrano y sirenas de emergencia, la cantante dejó una imagen de resiliencia y empatía que trasciende las fronteras de la música pop.