Magaly Medina recibió a Ethel Pozo en el set de ‘Magaly TV, La Firme’ la noche del martes 14 de julio, en una entrevista que marcó el primer encuentro televisivo entre ambas figuras tras años de críticas y enfrentamientos públicos. La conversación estuvo marcada por revelaciones sobre la salida de ‘América Hoy’, la relación de Ethel con sus excompañeros y un inesperado momento de reconciliación que sorprendió a los televidentes.
El quiebre de Ethel con Janet Barboza y Edson Dávila
Uno de los temas centrales de la conversación fue la salida de Ethel Pozo de América Hoy. La conductora reiteró que lo que más le dolió no fue dejar el programa, sino enterarse de que Janet Barboza y Edson Dávila ya conocían que continuarían en el espacio mientras ella quedaría fuera y, según su versión, nunca se lo comunicaron.
Sobre Edson Dávila, Pozo dejó en claro que el cariño que sintió por él fue sincero y que todavía no encuentra una explicación para el distanciamiento. "Sigo sintiendo que ha sido genuino el cariño de Edson. Algo ha pasado, Magaly, que algún día me enteraré", afirmó. Incluso reveló que conserva conversaciones que evidencian el respaldo que recibió de su excompañero y reconoció que la falta de explicaciones sigue siendo lo que más le duele.
Magaly Medina respaldó la postura de su invitada y consideró que, cuando existe una amistad, ocultar una información de ese tipo termina convirtiéndose en un acto de deslealtad. Para la periodista, la televisión puede ser un ambiente competitivo, pero eso no justifica romper la confianza entre compañeros.
Aunque evitó adelantar cuál será su próximo proyecto, Ethel aseguró que hoy atraviesa una etapa de cambios y que, después de lo ocurrido, valora más que nunca a las personas que permanecieron a su lado fuera de las cámaras.
La reacción de Janet Barboza tras la entrevista
Otro de los momentos más comentados llegó cuando Magaly Medina recordó por qué durante años llamó "mosca muerta" a Ethel Pozo. La conductora explicó que siempre tuvo la impresión de que Pozo guardaba silencio mientras Janet Barboza lanzaba críticas contra otras figuras del espectáculo.
Lejos de esquivar el tema, Ethel hizo una autocrítica y reconoció que priorizar la imagen de unidad del programa pudo jugarle en contra. "Eso lo estoy entendiendo desde hace una semana", confesó. Luego añadió que "quizás ese fue un error", al admitir que mantenerse al margen de las discusiones permitió que muchos interpretaran que respaldaba comentarios con los que, asegura, nunca estuvo de acuerdo.
Las declaraciones no tardaron en generar una reacción. Janet Barboza respondió desde sus historias de Instagram, donde publicó conversaciones privadas de WhatsApp para sostener que Ethel ya conocía algunos movimientos internos de América Hoy y cuestionó parte de su relato. "De los links que he visto, se volvió a mentir", escribió, además de poner en duda la amistad que Pozo asegura mantener con Christian Domínguez.
Sin embargo, la estrategia produjo el efecto contrario. En redes sociales, numerosos usuarios consideraron que las conversaciones terminaban reforzando la versión de Ethel y criticaron la decisión de hacer públicos chats privados, convirtiendo la respuesta de Janet en un nuevo foco de la polémica.
Las confesiones que cambiaron el tono del encuentro
La entrevista dio un giro cuando ambas dejaron de lado las diferencias televisivas para hablar de episodios personales. Ethel recordó que, cuando tenía apenas 16 años, era seguida por cámaras del programa de Magaly pese a que todavía no era una figura pública, una situación que calificó como injusta.
La periodista no evitó el tema y sorprendió al hacer un mea culpa frente a su audiencia. "Ahora digo mea culpa, qué terribles éramos en esa época", reconoció. Medina explicó que esas prácticas eran habituales en la televisión de entonces, aunque admitió que hoy no volvería a actuar de esa manera.
El momento más emotivo llegó cuando Pozo agradeció públicamente que Magaly nunca aceptara entrevistar a su padre biológico, Jorge Pozo, pese a que este buscó aparecer en televisión para hablar sobre ella. Con la voz entrecortada, expresó: "Te agradezco... porque me demostró que tenías límites", un gesto que aseguró haber valorado durante años.
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Medina respondió con la misma sinceridad y reafirmó que nunca habría convertido ese conflicto familiar en un espectáculo. "Hay cosas que no se pueden hacer definitivamente", sostuvo, antes de añadir que una persona ausente "no tiene derecho a hablar" cuando el hijo alcanza notoriedad pública. El intercambio concluyó con un abrazo que terminó convirtiéndose en una de las imágenes más comentadas de la entrevista.
Un encuentro que dejó atrás años de enfrentamientos
La conversación también permitió que Ethel respondiera a una crítica que la ha acompañado desde que debutó como conductora: que toda su carrera se debe a ser hija de Gisela Valcárcel. La presentadora repasó su trayectoria como productora, actriz y conductora, y recordó que mantiene un contrato directo con América TV desde 2017.
"Llevo nueve años de conductora y cuando cumpla 20 seguramente van a decir: 'la hija de Gisela', pero ya está", comentó. También insistió en que el público pocas veces conoce el recorrido profesional que construyó antes de asumir un rol frente a cámaras.
Magaly reconoció que el apellido de Pozo inevitablemente genera comparaciones, pero admitió que muchas personas desconocen el trabajo que realizó detrás de cámaras durante años. El tono de la conversación cambió por completo cuando ambas descubrieron que Carlos Andrés Luna, organizador de la boda de Ethel en 2022, es el mismo wedding planner que prepara la renovación de votos de Medina y Alfredo Zambrano.
Lejos del enfrentamiento que muchos anticipaban, el primer cara a cara entre Magaly Medina y Ethel Pozo terminó convirtiéndose en una conversación marcada por confesiones, autocríticas y gestos de empatía. Después de años de rivalidad mediática, ambas dejaron de lado las diferencias para protagonizar un encuentro que sorprendió tanto a la audiencia como a la propia televisión peruana.