La apuesta de Warner Bros. por reunir a Tom Cruise con el cineasta Alejandro G. Iñárritu se convirtió en un revés comercial. Digger, una sátira sobre un magnate petrolero que desencadena una catástrofe ambiental, recaudó apenas US$8 millones en Estados Unidos durante su primer fin de semana y alrededor de US$21 millones en todo el mundo.
El panorama financiero podría ser todavía más complicado. Según una investigación de TheWrap, la película dejaría pérdidas estimadas en US$250 millones al término de su recorrido comercial, incluso al sumar los ingresos previstos por su distribución posterior a los cines. La cifra duplica la proyección de US$125 millones que se había manejado inicialmente y convertiría al filme en el mayor fracaso económico de la carrera de Cruise, de acuerdo con ese reporte.
¿Cuánto costó ‘Digger’ y por qué fracasó en taquilla?
El presupuesto de producción de Digger habría alcanzado los US$173 millones, aunque otra fuente consultada por TheWrap lo situó en US$163 millones. A ese monto se sumaría una campaña de marketing cercana a los US$100 millones, impulsada en buena medida por la gira internacional de promoción de Cruise. El estudio financió íntegramente la película, por lo que asumiría directamente el impacto económico de su desempeño.
Las cifras del estreno quedaron lejos de lo necesario para respaldar una inversión de esa magnitud. La película consiguió unos US$8 millones en el mercado estadounidense y canadiense, mientras que su recaudación internacional elevó el total global a aproximadamente US$20–21 millones durante el primer fin de semana. Por consecuente, la taquilla mundial difícilmente superaría los US$40 millones.
La recepción también fue dividida. En la película, Cruise se aleja de su imagen habitual de héroe de acción para interpretar a Digger Rockwell, un magnate petrolero de apariencia extravagante cuyo negocio contribuye a desencadenar una crisis ambiental global. La propuesta apuesta por una sátira oscura y una narración poco convencional, en lugar del espectáculo de acción que ha caracterizado buena parte de los éxitos recientes del actor.
Esa notoria diferencia ayuda a explicar el resultado: el público acostumbrado a ver a Cruise en películas de acción y escenas de riesgo no respondió de la misma manera ante una producción más provocadora y sombría. El presupuesto elevado, además, dejó un margen reducido para que la película pudiera compensar su débil arranque.
El golpe para Warner Bros. en plena transición empresarial
El fracaso llega en un momento de transformación para Warner Bros., cuya integración con Paramount Skydance marca el final de su etapa como estudio independiente. La nueva estructura deberá revisar los resultados de proyectos aprobados bajo la gestión anterior, entre ellos la apuesta por reunir a Cruise con un director reconocido por su cine de autor.
El resultado se suma a un año complicado para Warner Bros. en taquilla: títulos como Mortal Kombat II y Supergirl también quedaron por debajo de las expectativas comerciales. Es asi que el caso de "Digger" vuelve a poner sobre la mesa el riesgo de financiar producciones originales de alto presupuesto, incluso cuando cuentan con estrellas de alcance mundial y directores de prestigio.
Cruise, por su parte, manifestó su orgullo por el trabajo realizado y agradeció al equipo de la película. Su siguiente gran apuesta cinematográfica será Days of Thunder 2, secuela que tiene previsto iniciar su producción el próximo año para Paramount, con Anne Hathaway como coprotagonista.
Por ahora, los US$250 millones corresponden a una proyección y no a una pérdida contable definitiva. Sin embargo, el bajo rendimiento de Digger ya la sitúa entre las apuestas más costosas y comprometidas de la carrera de Cruise, y plantea interrogantes sobre el futuro de las producciones originales de gran presupuesto en el nuevo escenario de Hollywood.