Cecilia Barraza: Rompió el Silencio

Fulgurante aparición en 'Le Dedico mi Silencio', novela final de Vargas Llosa, cierra el año de su reaparición.
Volvió a conducir Mediodía Criollo en la televisión del Estado tras 17 años

«Estaba, como siempre, muy elegante, envuelta en un chal ligero, botas altas de cuero y una carterita del color de su impermeable, bajo el brazo. Muy bien maquillada. Parecía recién salida de la ducha y esos ojitos vivos, tan llenos de luz, centelleaban de lo lindo mientras se acomodaba en el asiento”.

El retrato que hace Mario Vargas Llosa de Cecilia Barraza en la que anunció como su novela final refleja algunas de las características esenciales que la cantante ha transmitido desde que inició su carrera en 1971, tras ganar a los 18 años el concurso de canto de Trampolín a la Fama, nada menos que con el impulso de Chabuca Granda. Luego la compositora se la llevó a cantar a México, y el resto es historia.

Este 2023 marcó su regreso a los escenarios tras el retiro iniciado en 2019 y un período marcado por la pérdida de seres queridos y un cuadro depresivo. Cuenta que la presencia de una libélula que se posó en sus plantas anunció los cambios.

En el día de la Canción Criolla le dijo adiós a los escenarios y en la misma fecha volvió con un concierto en la Plaza de Armas de Magdalena. Además, volvió a conducir Mediodía Criollo en canal 7 luego de 17 años de ausencia.

En la novela emplazada hacia finales de los 80, la cantante contrata por breve tiempo a Lalo Molfino, guitarrista de talento sobrenatural y personalidad imposible. Enamorado calladamente de Cecilia, como también lo estaba el personaje principal de Toño Azpilcueta, Molfino le responde a su despido con la frase que le da el título al libro: “Le dedico mi silencio”. Una musa para el escribidor y una inspiración para el sentimiento del criollismo peruano.