La fiebre por el género urbano se apoderó de las calles del Cercado de Lima. Desde las primeras horas de este viernes 16 de enero, miles de jóvenes se congregaron en los alrededores del Estadio Nacional con el objetivo de obtener una ubicación privilegiada para el primer concierto de Bad Bunny. El artista puertorriqueño regresa al Perú para ofrecer dos presentaciones que han generado una expectativa masiva, movilizando a fanáticos que pernoctaron e instalaron carpas desde la madrugada.
El despliegue de seguidores comenzó oficialmente alrededor de las 5:30 a. m., según reportes desde la zona. Los asistentes, equipados con mantas y suministros, se organizaron en grupos para custodiar sus lugares en las filas correspondientes a las zonas Platinum y VIP, las más cercanas al escenario. “Es un artista que marca a una generación y esperamos un show fantástico”, señalaron los fanáticos que aguardan la apertura de puertas programada para la tarde.
El fenómeno de la preventa y precios
La demanda por ver al intérprete de “Tití me preguntó” quedó demostrada desde mayo del año pasado, cuando los boletos salieron a la venta. Los asistentes recordaron que las entradas para la zona Platinum alcanzaron los S/ 950, agotándose en cuestión de minutos debido al colapso de las plataformas digitales. A pesar del alto costo y la compleja logística para adquirir los tickets, el entusiasmo no ha decaído entre el público local.
Este evento marca el inicio de la agenda de grandes espectáculos en Lima para el 2026, consolidando la relevancia de la plaza peruana en las giras internacionales. Tras su paso por la capital, se tiene previsto que Bad Bunny participe en el show del Super Bowl, lo que añade un valor especial a sus presentaciones en el coloso de José Díaz. Las autoridades han desplegado un operativo de seguridad y tránsito en las avenidas Paseo de la República y 28 de Julio para garantizar el orden durante el ingreso de los miles de espectadores.