“El que a hierro mata a hierro muere”. La vieja sentencia parece escrita para el final de Giancarlo Zegarra Cuadros, alias "Careca", abatido a balazos en el Callao. Pero detrás de su muerte hay una pregunta menos elemental: ¿quién está tomando el lugar de los viejos delincuentes? Desde que Keiko Fujimori asumió el poder y prometió un combate frontal contra la criminalidad, el crimen no ha dejado de mostrar los dientes. El primer semestre dejó 96 homicidios en el Callao. Y ahora aparece un adolescente de 17 años.
Suscríbase al contenido
Esto es material premium. Suscríbete para leer el artículo completo.