Los finalistas para entrar a la segunda vuelta, salvo alguna sorpresa de último momento, ya están definidos. Sin embargo, no podemos dejar de analizar el panorama electoral, cuidándonos de no violar la arcaica norma de prohibición de difusión de encuestas actuales.
Es fundamental analizar el pasado: cómo evolucionaron los sondeos y cuál fue finalmente el resultado de las elecciones de la primera vuelta en 2016 y 2021. Cada ciudadano sabrá sacar sus propias conclusiones.
El Legado de los Últimos Congresos
Los dos últimos Congresos han dejado como legado un deterioro significativo en la independencia y división de poderes. A través de un conjunto de leyes y normas impulsadas desde el Palacio Legislativo, el poder se ha concentrado en el Parlamento, relegando al Poder Ejecutivo. El Congreso hoy ejerce un control sobre el Estado que lo ha convertido en el órgano dominante; sus acciones le han permitido remover presidentes con facilidad, incluso sin una justificación clara.
Además, ha impuesto iniciativas de gasto por más de 11 000 millones de soles, en contra de la voluntad del Ejecutivo y vulnerando principios constitucionales, entre otras acciones. Al votar, usted debe ser consciente de la estructura congresal en ambas cámaras: cuáles van a ser los pesos y contrapesos entre las bancadas y, sobre todo, la calidad de los candidatos que llevaremos al Senado y a la Cámara de Diputados.
La Memoria de las Urnas
La pregunta clave es: ¿qué fuerzas políticas conformarán las sendas mayorías de ambas cámaras?
• En el año 2016: A una semana de la elección, los principales sondeos de Ipsos Perú, Datum y GfK mostraban un escenario consistente: Keiko Fujimori lideraba con entre 37 % y 40 % de intención de voto, seguida a distancia por Pedro Pablo Kuczynski (16 % – 18 %). Si bien PPK ganó la presidencia en segunda vuelta, fue el Fujimorismo el que obtuvo la mayoría absoluta del Congreso con 73 representantes, frente a los apenas 18 de PPK. Las consecuencias son conocidas: Fuerza Popular ejerció el poder que su mayoría le otorgó. Lo demás es historia.
• En el año 2021: A una semana de los comicios, Yonhy Lescano encabezaba con entre 11 % y 13 %, seguido por Hernando de Soto (9 % – 11 %). Keiko Fujimori, Rafael López Aliaga, Verónika Mendoza y George Forsyth se agrupaban en un pelotón de entre 7 % y 10 %. Más atrás aparecía Pedro Castillo con cifras cercanas al 5 % o 7 %, en lo que terminaría siendo la gran sorpresa de último minuto. El resultado final fue una mayoría simple de 37 congresistas para Perú Libre, 24 para Fuerza Popular y 16 para Acción Popular. Castillo subió como un vendaval y terminó siendo elegido presidente en una apretada contienda con Fujimori, quien hasta ahora sostiene que hubo fraude electoral.
El Riesgo de la Historia Repetida
Este último Congreso, donde no hubo mayoría absoluta, terminó conformando una, basada en una suerte de alianza soterrada, sin distinción política, que ejecutó la agenda harto conocida. ¿Queremos que vuelva a pasar lo mismo?
Emitir un voto estratégico implica reflexionar sobre sus consecuencias. Si el elector busca evitar el retorno de agrupaciones que dominaron el Congreso reciente, puede considerar apoyar opciones nuevas que contribuyan a diversificar la representación y fortalecer el Estado de derecho.
Votar por partidos sin posibilidad de superar la valla electoral puede tener el efecto contrario al deseado: esos votos se pierden y, en la práctica, terminan beneficiando a las fuerzas que se buscaba evitar. Por ello, se recomienda evaluar cuidadosamente las alternativas y optar por un voto que realmente impacte en la composición del Congreso, priorizando opciones con posibilidades reales de representación, incluso por encima de preferencias personales.
En esencia, se trata de votar con criterio. Dentro del partido elegido, conviene informarse, revisar trayectorias y seleccionar a los mejores candidatos.
Finalmente, la ley que prohíbe la difusión de encuestas en la última semana resulta hoy más cuestionable que nunca. Los cambios de tendencia pueden ser rápidos y decisivos, y un voto estratégico requiere información actualizada.
Afortunadamente, internet permite acceder a datos recientes. Eso sí: es clave distinguir entre fuentes confiables y aquellas que buscan desinformar.
Por: EDUARDO BRUCE MONTES DE OCA