“Eso es dramatismo barato”, responde Vasco Madueño cuando se le pregunta por la posible tensión o conflicto que genera interpretar por primera vez en concierto canciones de Guillermo Dávila. La cita será este 23 de abril en La Estación de Barranco, pero no quiere que el show se lea desde el morbo ni desde una escena de reparación pública. Lo que siente, más bien, es otra cosa: “Es como descubrir un mundo nuevo”. Aprender ese repertorio, asegura, no solo le permite conocer mejor a su padre, sino también conocerse más a sí mismo.
Suscríbase al contenido
Esto es material premium. Suscríbete para leer el artículo completo.