La diseñadora María Ximena Ramírez Bacigalupo no responde sentada en un solo lugar. Va de un ambiente a otro de su casa, se detiene, regresa, corrige una palabra, abre una puerta, llama a alguien, retoma el hilo. “¿Está bien amarrado así mi pelo? ¿Mejor lo suelto? ¿Estás seguro?”, dice. Hay algo disperso en su forma de moverse, pero no desordenado. Habla rápido, cambia de frente con facilidad y por momentos da la impresión de estar atendiendo tres cosas al mismo tiempo.
Suscríbase al contenido
Esto es material premium. Suscríbete para leer el artículo completo.