Piensa en la última vez que caminaste por tu ciudad de noche. ¿Había suficiente luz? ¿Las calles eran amplias y despejadas? ¿Te sentiste seguro/a? Dependiendo de quién responda esa pregunta, la respuesta cambia radicalmente. Y esa diferencia tiene mucho que decirnos sobre cómo están hechas nuestras ciudades.
Suscríbase al contenido
Esto es material premium. Suscríbete para leer el artículo completo.