La moda vive una paradoja. Mientras el sector global sigue creciendo, también enfrenta una presión cada vez mayor por su impacto ambiental y social. Considerada una de las industrias más contaminantes del planeta, su modelo de producción masiva empieza a mostrar límites evidentes. En ese escenario, algunas iniciativas buscan abrir caminos alternativos, como la marca Agustina, fundada por la diseñadora cusqueña Griela Pérez, que propone un enfoque distinto bajo el concepto de moda regenerativa.
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