Como explica Hernán Chaparro, psicólogo social, el auge de Polymarket y las apuestas crece a medida que aumentan las críticas a las encuestas. Sin duda los ataques a las encuestadoras tienen su cuota de interés político. Pero también parten de críticas atendibles. Las apuestas digitales vienen creciendo bajo una premisa sencilla: si las encuestas priorizan el voto confesional, las apuestas destacan la predicción valiente. O, como dicen los gringos, “pon tu dinero donde está tu boca”.
En ese sentido, las apuestas tienen un aura de credibilidad por el simple hecho de que involucran dinero de por medio. Y por esa misma razón, sin embargo, sus resultados son tan fáciles de alterar.
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