Tras el desayuno de tres horas del martes 24 de febrero en casa de Hernando de Soto, el presidente José María Balcázar dejó al economista en su casa, en bata y esperando una juramentación que nunca llegó. El amago de ruptura previa ocurrió pasado el mediodía y trascendió en un par de medios de comunicación. Pero el propio De Soto llamó a RPP a negar el asunto hacia las 2 de la tarde. Sin embargo, ya le habían ofrecido el premierato a Denisse Miralles, tras la negativa del canciller Hugo de Zela. Minutos antes de la hora clave, la ministra de Economía ya se estaba probando el fajín.
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