El reciente refuerzo de seguridad a dos generales de la Policía Nacional confirma que Los Pulpos aún conservan capacidad de reacción violenta. Aunque su estructura ha sido golpeada con capturas clave en Bolivia, Chile y el norte peruano, la organización no ha perdido del todo su poder de intimidación. Las amenazas contra los generales Víctor Revoredo y Franco Moreno revelan que, incluso acorralado, el pulpo se mueve desde la clandestinidad, mientras su líder, Johnson Smith Cruz Torres, sigue prófugo pese al mayor esfuerzo coordinado para ubicarlo.
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