América Latina intenta redefinir su lugar en el nuevo orden global. Con ese objetivo, la CAF–Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe celebra esta semana en Ciudad de Panamá el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026, un encuentro que congrega a siete jefes de Estado, un presidente electo, ministros de Economía, premios Nobel y más de 2.500 empresarios y líderes políticos de la región.
Organizado en colaboración con el Grupo PRISA, a través del foro World in Progress (WIP), el evento —considerado por su alcance un Davos latinoamericano— busca abrir un espacio propio de reflexión regional en un contexto internacional marcado por el debilitamiento del multilateralismo y el retorno de miradas hegemónicas hacia América Latina.
El presidente ejecutivo de la CAF, Sergio Díaz-Granados, inaugurará el foro con un debate inédito entre mandatarios de distintas corrientes políticas, reflejo de la urgencia de construir consensos frente a desafíos comunes. Participan los presidentes de Panamá, José Raúl Mulino; Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; Colombia, Gustavo Petro; Ecuador, Daniel Noboa; Guatemala, Bernardo Arévalo; Bolivia, Rodrigo Paz; el presidente electo de Chile, José Antonio Kast; y el primer ministro de Jamaica, Andrew Holness.
La agenda aborda temas clave para el futuro regional: crecimiento económico, estabilidad macroeconómica, transición energética, transformación digital, inversión productiva y cohesión social. A ello se suma la mirada académica de los premios Nobel de Economía James Robinson (2024) y Philippe Aghion (2025), quienes aportan perspectivas sobre instituciones, innovación y desarrollo.
El foro también cuenta con la participación de figuras internacionales como el expresidente colombiano Juan Manuel Santos, el exjefe de la diplomacia europea Josep Borrell y la exembajadora estadounidense Julissa Reynoso, integrantes del Consejo Asesor de WIP. En tanto, el director de EL PAÍS, Jan Martínez Ahrens, dialogará con el presidente boliviano en una de las sesiones centrales.
Más allá del debate político, la CAF ha puesto énfasis en la dimensión económica y empresarial. En paralelo al foro se desarrolla la Rueda de Negocios América Latina y el Caribe, que conecta a exportadores regionales con compradores internacionales en miles de reuniones diseñadas para insertar la oferta latinoamericana en los mercados globales.
Para Díaz-Granados, el foro aspira a convertirse en una cita permanente del calendario regional. “Somos una región con recursos estratégicos, biodiversidad y capital humano, pero necesitamos una voz propia y coordinada”, ha señalado. Panamá se convierte así, por dos días, en un espacio de ensayo para una América Latina que busca dejar de reaccionar y empezar a proponer.