Un acuerdo fiscal con mirada de Estado
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) dio inicio a la primera fase de implementación del Acuerdo Fiscal por el Crecimiento Sostenible, una iniciativa presentada en diciembre de 2025 que busca sentar las bases de una política fiscal de largo plazo, orientada a garantizar la estabilidad económica y promover un crecimiento responsable e inclusivo.
A diferencia de medidas fiscales de coyuntura, el Acuerdo Fiscal apunta a convertirse en una política de Estado, construida sobre la base de evidencia técnica, diálogo multisectorial y consensos amplios. En ese marco, el MEF viene liderando un proceso de reuniones técnicas con actores clave del sistema económico y financiero del país, así como con organismos internacionales especializados.
Más de 20 reuniones técnicas para construir consensos
Durante los meses de enero y febrero, el MEF, a través del Consejo Nacional de Competitividad y Formalización (CNCF), sostuvo más de 20 reuniones técnicas con exministros de Economía y Finanzas, representantes de entidades públicas, el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), la Defensoría del Pueblo y organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
Estos encuentros permitieron recoger aportes especializados para fortalecer la futura Hoja de Ruta del Acuerdo Fiscal, un instrumento que orientará las decisiones fiscales en el corto, mediano y largo plazo. En las sesiones participaron también los equipos técnicos de los Viceministerios de Economía y de Hacienda, lo que permitió un análisis integral de la situación fiscal del país.
Transparencia, gasto público y sostenibilidad
Entre los principales temas abordados en estas reuniones destacan la transparencia fiscal, la comunicación permanente sobre la situación de las finanzas públicas y la mejora en la calidad del gasto público. Según el MEF, uno de los objetivos centrales del Acuerdo Fiscal es asegurar que los recursos del Estado se asignen de manera eficiente y prioritaria, especialmente en proyectos de inversión que generen impacto económico y social.
Asimismo, se discutieron propuestas para optimizar la gestión de las compras públicas, fortalecer la planificación presupuestaria y mejorar la ejecución del gasto, aspectos considerados clave para elevar la productividad del sector público y reforzar la confianza de la ciudadanía y los inversionistas.
Reforma tributaria y lucha contra la informalidad
Otro eje relevante del proceso ha sido el análisis de regímenes tributarios, con énfasis en su simplificación y en la reducción de distorsiones que afectan la formalización económica. En ese contexto, se evaluaron alternativas para revisar y optimizar las exoneraciones tributarias, así como la implementación de soluciones tecnológicas orientadas a combatir la evasión y la informalidad.
De acuerdo con el MEF, el fortalecimiento de la recaudación no pasa únicamente por aumentar impuestos, sino por ampliar la base tributaria, mejorar los mecanismos de control y promover una cultura de cumplimiento, en línea con estándares internacionales de buena gobernanza fiscal.
Coordinación con el Consejo Fiscal y la OCDE
Como parte del proceso, el MEF también sostuvo reuniones con representantes de la Secretaría Técnica del Consejo Fiscal, a fin de intercambiar insumos técnicos y fortalecer el diseño institucional del Acuerdo Fiscal. Este diálogo permitió alinear criterios sobre reglas fiscales, sostenibilidad de la deuda y manejo responsable de las finanzas públicas.
Asimismo, los avances del Acuerdo Fiscal fueron compartidos con una misión especial de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en el marco de la reforma del proceso de presupuestación que el Perú viene desarrollando con el apoyo de la Cooperación Suiza. Este acompañamiento internacional busca incorporar buenas prácticas comparadas y fortalecer la credibilidad del marco fiscal peruano.
Hoja de Ruta para el corto, mediano y largo plazo
El principal resultado de esta primera fase será la elaboración de la Hoja de Ruta del Acuerdo Fiscal por el Crecimiento Sostenible, un documento estratégico que orientará las acciones del Estado en materia fiscal durante los próximos años. Según el MEF, esta hoja de ruta permitirá dar previsibilidad a la política económica, preservar la estabilidad macroeconómica y generar condiciones favorables para la inversión y el empleo.
La ministra de Economía y Finanzas, Denisse Miralles, destacó que este enfoque representa un cambio en la forma de construir políticas públicas en el país. Señaló que se trata de un acuerdo basado en evidencia técnica y diálogo amplio, que permitirá tomar decisiones responsables en el presente sin comprometer el crecimiento y las oportunidades de las futuras generaciones.
Continuidad más allá del actual gobierno
Un aspecto clave del Acuerdo Fiscal es su vocación de continuidad. El MEF ha previsto un mecanismo de adhesión para que las nuevas autoridades electas puedan incorporarse formalmente al acuerdo y a su hoja de ruta, garantizando su seguimiento y sostenibilidad en el tiempo.
De esta manera, el Acuerdo Fiscal busca convertirse en un marco de referencia estable para la política económica del país, reduciendo la incertidumbre y fortaleciendo la confianza en la gestión fiscal, independientemente de los cambios políticos.
Estabilidad macroeconómica y reducción de la pobreza
Desde el MEF se ha subrayado que el objetivo final del Acuerdo Fiscal no es únicamente preservar el equilibrio de las cuentas públicas, sino promover un crecimiento económico sostenible que contribuya a la reducción de la pobreza y a la mejora del bienestar de la población.
En un contexto regional marcado por la volatilidad económica y los desafíos fiscales, la apuesta por reglas claras, consensos técnicos y planificación de largo plazo aparece como una señal de estabilidad para el país. Con el inicio de esta primera fase, el MEF busca sentar las bases de una política fiscal más predecible, responsable y orientada al desarrollo.