MADRID 4 Feb. (EUROPA PRESS) –
La cotización del oro mantiene su rebote este miércoles, tras el desplome sufrido en las dos últimas sesiones de la semana pasada, lo que permitía al metal precioso volver a superar la cota de los 5000 dólares por onza, que perdió el pasado viernes.
De tal modo, el precio del oro al contado, activo refugio por antonomasia, se anotaba hoy una subida de hasta el 3%, con la que llegaba a cotizar en un máximo intradía de 5.092 dólares, lo que supone una revalorización de casi un 9% respecto del mínimo intradía del pasado viernes, pero que aún se sitúa un 9% por debajo del récord de 5595 dólares que llegó a alcanzar la pasada semana.
A pesar de la fuerte volatilidad de la cotización del oro, el precio del metal dorado acumula una revalorización en lo que va de año de aproximadamente el 18%.
En el caso de la plata, el precio registraba un incremento aún más marcado al negociarse a más de 90 dólares, con una subida del 6% respecto del anterior cierre, pero todavía un 25% por debajo del máximo histórico de 121,6 dólares de la semana pasada.
En el mercado de divisas, tras los vaivenes del mes de enero, la cotización del euro frente al dólar se mantiene estable ligeramente por encima de los 1,18 ‘billetes verdes’, después de haber llegado superar la semana pasada el umbral de los 1,20 dólares.
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“Tras desplomarse desde máximos históricos en medio de una elevada volatilidad, el oro y la plata atrajeron un renovado interés de compra a medida que las condiciones generales del mercado se estabilizaban y el dólar estadounidense se debilitaba”, señala Ewa Manthey, estratega de materias primas de ING Research.
De este modo, si bien es probable que la volatilidad a corto plazo persista, la experta considera el reciente movimiento principalmente como un reajuste impulsado por el posicionamiento, cuyo catalizador inmediato fue la nominación de Kevin Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal, más que como un punto de inflexión fundamental.
“El movimiento parece haber sido impulsado principalmente por la liquidación de posiciones especulativas abarrotadas y la liquidación forzada, más que por un deterioro de las condiciones macroeconómicas o fundamentales”, añade, por lo que, a medida que disminuía la tensión del mercado, los precios repuntaron.
“A medio plazo, la corrección ha ayudado a reajustar las posiciones y reducir el exceso de presión. Sin embargo, también sirve como recordatorio de que los metales preciosos siguen siendo sensibles a los cambios en la liquidez, el posicionamiento y el sentimiento de riesgo en general”, advierte.
En este sentido, subraya que el dólar sigue siendo clave y la relación inversa entre los metales preciosos y el ‘billete verde’ se ha reafirmado, dejando al oro y la plata “particularmente sensibles a las fluctuaciones cambiarias a corto plazo”.