Transcurrida la primera semana de febrero, el dólar en el mercado peruano ha mostrado un comportamiento de relativa estabilidad, con movimientos moderados que reflejan un escenario de cautela entre los agentes económicos.
Luego de iniciar el mes con una ligera presión al alza, el tipo de cambio se ha mantenido dentro de un rango acotado, sin sobresaltos ni quiebres significativos. Este desempeño sugiere que el mercado ha venido asimilando con mayor calma las expectativas en torno a la política monetaria de Estados Unidos, así como los flujos habituales de oferta y demanda a nivel local.
Analistas señalan que la evolución del dólar responde tanto a factores externos —como la fortaleza global de la divisa y las señales de la Reserva Federal— como a elementos internos, entre ellos la intervención prudente del Banco Central de Reserva y la estacionalidad propia del inicio del año.
A diferencia de periodos anteriores marcados por mayor volatilidad, el sol se ha mantenido firme frente al billete verde, en un contexto de menor incertidumbre financiera y mayor previsibilidad macroeconómica. No obstante, el mercado sigue atento a la publicación de nuevos indicadores económicos internacionales, que podrían introducir ajustes en las próximas semanas.
Por ahora, el cierre de la primera semana de febrero confirma un escenario de calma cambiaria, aunque sujeto a los vaivenes propios de un entorno global aún sensible a decisiones monetarias y tensiones geopolíticas.