Una jornada que debía ser de aliento terminó en tragedia en el Estadio Alejandro Villanueva. Durante un banderazo convocado por hinchas de Club Alianza Lima, previo al clásico frente a Club Universitario de Deportes, se registró un accidente que dejó un saldo fatal.
El hecho dejó al menos una persona fallecida y entre 47 y 60 heridos, varios de ellos con lesiones de consideración, según reportes de las autoridades y servicios de emergencia.
Causas aún en investigación
Las primeras versiones apuntaron al colapso de una estructura dentro del recinto —posiblemente un muro o parte de una tribuna— en medio de la masiva concentración de aficionados. No obstante, las autoridades han señalado que las causas exactas continúan bajo investigación.
No se descarta que la presión de la multitud en un espacio reducido haya contribuido al accidente.
Despliegue de emergencia
El Ministerio de Salud activó un operativo a través del SAMU, mientras bomberos y efectivos policiales acudieron al lugar para atender a los heridos y controlar la situación.
Los lesionados fueron trasladados a distintos centros hospitalarios de Lima, en medio de escenas de desesperación de familiares y asistentes.
Pronunciamiento de Alianza Lima
Horas después de la tragedia, Club Alianza Lima emitió un comunicado en el que lamentó profundamente lo ocurrido y expresó sus condolencias a la familia de la víctima.
El club anunció además la adopción de medidas inmediatas, entre ellas la colaboración con las autoridades para esclarecer los hechos y la revisión de sus protocolos de seguridad en eventos vinculados a concentraciones de hinchas.
Asimismo, reafirmó su compromiso con la integridad de sus aficionados y aseguró que se tomarán acciones para evitar que una tragedia similar vuelva a repetirse.
Clásico bajo evaluación
El accidente ocurre en la antesala del clásico del fútbol peruano, lo que ha generado incertidumbre sobre su realización. Hasta el momento, no hay una decisión oficial respecto a una eventual suspensión o reprogramación.
Seguridad en cuestión
Lo ocurrido en Matute reabre el debate sobre la organización de eventos masivos y los riesgos asociados a concentraciones espontáneas como los banderazos.
Mientras avanzan las investigaciones, el saldo —una víctima mortal y decenas de heridos— vuelve a evidenciar las debilidades en la prevención y control de multitudes en el país