La Audiencia Provincial de Valencia condenó al futbolista Rafa Mir a ocho años y medio de prisión tras considerarlo responsable de un delito de agresión sexual y otro de lesiones contra una joven. La resolución, notificada este lunes por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV), todavía no es firme y puede ser apelada.
El tribunal impuso al jugador siete años de cárcel por el delito de agresión sexual y un año y medio adicional por lesiones. Además, ordenó que mantenga una distancia mínima de 500 metros respecto de la víctima durante diez años y fijó una indemnización total de 64.000 euros.
Tras conocerse el fallo, Mir reaccionó a través de sus redes sociales. “No estoy de acuerdo con la sentencia y recurriremos en los próximos días. Sigo confiando en la justicia”, escribió el futbolista.
Además de Rafa Mir, condenan a Pablo Jara
La misma resolución judicial condenó a Pablo Jara, también futbolista y segundo acusado en el proceso, a dos años y medio de prisión por agresión sexual, además de una multa y una indemnización de 6.280 euros para la segunda denunciante.
Según la Audiencia, Jara cometió un delito de agresión sexual, otro contra la integridad moral y un delito leve de lesiones.
Los hechos ocurrieron en 2024
El caso se remonta a la madrugada del 1 de septiembre de 2024 en una vivienda propiedad de Rafa Mir ubicada en una urbanización de Bétera, en Valencia.
De acuerdo con la sentencia, las dos denunciantes conocieron a los acusados horas antes en una discoteca y posteriormente se trasladaron al domicilio del futbolista.
La principal víctima denunció que sufrió dos agresiones sexuales no consentidas, una en la zona de la piscina y otra en el interior de un baño. Por su parte, la segunda mujer aseguró que Pablo Jara le realizó tocamientos sin consentimiento y posteriormente la agredió y expulsó de la vivienda.
La defensa de Rafa Mir sostuvo que hubo consentimiento
Durante el juicio celebrado el pasado 28 de mayo, Rafa Mir negó las acusaciones y sostuvo que las relaciones sexuales fueron consentidas.
Tanto el futbolista como Pablo Jara y un testigo de la defensa afirmaron que existió consentimiento y atribuyeron el conflicto a una discusión previa entre las denunciantes.
Sin embargo, la Audiencia Provincial de Valencia consideró acreditada la versión de las víctimas y concluyó que existieron agresiones sexuales y otros delitos asociados, motivo por el que emitió la condena.
Con este fallo, la justicia española cierra en primera instancia uno de los procesos judiciales más mediáticos vinculados al fútbol en los últimos años, aunque la defensa de Rafa Mir ya adelantó que recurrirá la sentencia ante instancias superiores.