Se acabaron los interinatos y la incertidumbre en la Videna. La Federación Peruana de Fútbol (FPF) decidió apostar por la jerarquía internacional y entregó el buzo de la Bicolor a Luis Antônio Venker de Menezes, más conocido en el mundo del fútbol como Mano Menezes. La presentación oficial será este jueves 29 de enero, pero el mensaje ya está claro. Perú busca un golpe de timón con acento portugués.
Menezes no es un improvisado. Su hoja de vida impone respeto: exseleccionador de Brasil (2010-2012), multicampeón de la Copa de Brasil y con paso por gigantes como Corinthians, Gremio, Cruzeiro y Palmeiras. Su perfil dista del paternalismo; es un técnico táctico, pragmático y acostumbrado a lidiar con vestuarios pesados y prensa exigente.
Su llegada se da en un momento crítico. Tras la salida de Jorge Fossati y con la herida de las Eliminatorias aún abierta, la misión del brasileño no es solo ganar partidos, sino liderar un recambio generacional que se ha postergado demasiado.
La FPF le entrega las llaves de la Videna pensando en el proceso 2030, apostando a que la disciplina y el oficio de un DT de élite mundial sean los cimientos que el fútbol peruano necesita desesperadamente para volver a competir.