Un punto final con el corazón en la mano. Las tribunas del Estadio Monumental temblaron de emoción para brindarle el último aplauso en territorio nacional a Lionel Messi, quien disputó su compromiso final con la Selección Argentina frente al representativo de Benín.
La atmósfera en Buenos Aires estuvo marcada por el desborde sentimental de miles de aficionados que llegaron de diferentes latitudes para atesorar las últimas postales del astro rosarino con la casaquilla nacional. El resultado deportivo quedó relegado ante la magnitud de un tributo irrepetible que selló una unión inquebrantable de más de dos décadas de gloria, récords y títulos mundiales.
Familia en el césped y un sentido mensaje de despedida
La emoción se apoderó de todos los presentes incluso mucho antes del pitazo inicial en Núñez:
Aparición en el calentamiento: Desde que pisó el campo de juego, el Monumental recibió al capitán con una ovación ensordecedora. Provocando lágrimas evidentes en el rostro del futbolista.
El abrazo de sus hijos: Thiago, Mateo y Ciro lo aguardaron en la boca del túnel para ingresar de la mano a la cancha. Configurando una de las imágenes más íntimas y conmovedoras de la jornada.
La desazón del adiós: En sus plataformas oficiales, el atacante expresó la dureza de este cierre:
"Llegó el día que nunca hubiésemos querido que llegue. El día más triste de nuestras vidas", reconoció compungido.
Tributo patriótico: La interpretación del Himno Nacional Argentino estuvo a cargo del excombatiente de Malvinas, Fabio Santana. Conmoviendo a los asistentes con un fuerte contenido de identidad patria.

Distinción de River Plate y el saludo de Ronaldinho
Las muestras de gratitud trascendieron los noventa minutos e involucraron a dirigentes y glorias internacionales:
Socio de honor en el vestuario: Stefano Di Carlo, mandamás de River Plate, le otorgó a Messi una placa recordatora, una camiseta personalizada y el carnet que lo reconoce como socio honorario de la institución millonaria.
El abrazo virtual de 'Dinho': Ronaldinho le dedicó emotivas líneas:
"Qué placer y qué alegría haber formado parte de tu historia desde el primer día, hermano. Nos hiciste sonreír y disfrutaste tanto del fútbol... eres un grande".
Leyenda eterna: De esta manera, el capitán cerró su capítulo más glorioso ante la hinchada de su tierra, dejando un legado imborrable en la historia viva del deporte mundial.