El juez Michael Espinoza presentó su informe sobre el accidentado encuentro entre Universitario de Deportes y UTC. Confirmando actos de racismo contra el portero Angelo Campos. Los hechos ocurrieron en el minuto 97 del compromiso disputado en el Estadio Monumental. Según el relato del colegiado, el jugador Piero Serra se acercó tras la sanción de un penal para pedirle que escuchara los gritos provenientes del sector sur. En ese momento, el guardameta y capitán de la visita, Angelo Campos, se sumó al reclamo. Ambos futbolistas instaron al árbitro a prestar atención a los sonidos de simio que un sector de la hinchada local lanzaba de forma sistemática.
El informe del árbitro es contundente. «Efectivamente, logré escuchar a un grupo de personas que gritaban ‘U-U-U-U'», escribió Michael Espinoza. Esta ratificación por parte de la máxima autoridad en el campo es clave para el proceso disciplinario. Al confirmarse el incidente, la Comisión de Justicia deberá actuar de oficio basándose en el nuevo reglamento aprobado hace apenas unos días.
Las consecuencias para el club merengue podrían ser en el plano económico y deportivo. Las multas estipuladas para este tipo de infracciones oscilan entre las 5 y 10 UIT, dependiendo de la gravedad y la reincidencia. De aplicarse la nueva normativa con rigor, Universitario podría ser sancionado con el cierre parcial o total de sus tribunas para los próximos cotejos en casa. Esto pone en jaque la organización del esperado clásico ante Alianza Lima. Las autoridades de la FPF definirán en las próximas horas si el cotejo se jugará con aforo restringido o incluso a puertas cerradas. La decisión final marcará un precedente en la Liga 1 2026.