Sporting Cristal protagonizó anoche una verdadera gesta de Copa Libertadores al empatar 2-2 frente a Sportivo 2 de Mayo en Paraguay, un resultado que vale oro puro. Debido a que se consiguió jugando gran parte del partido con diez hombres. Por la expulsión de Luis Iberico. Y tras reponerse de una ráfaga de dos goles en contra en los minutos finales, un tanto salvador de Martín Távara a los 87 minutos, deja la serie totalmente abierta para definirla la próxima semana en el Estadio Miguel Grau en el Callao.
Fue una prueba de fuego para el carácter del equipo de Paulo Autuori. La noche había empezado bien con el gol de penal de Yoshimar Yotún a los 62´, pero el trámite se desmoronó tras la tarjeta roja a Iberico. El «Gallo Norteño», haciendo valer su localía y el hombre de más, dio vuelta al marcador en dos minutos fatales (82´ y 83´) con un gol de campo y un autogol de Cristiano.
Parecía que los rimenses volvían con las manos vacías y la moral por los suelos, pero apareció la rebeldía celeste. El remate de larga distancia de Távara, con complicidad del arquero Ángel Martínez, no solo decretó el 2-2 final, sino que envió un mensaje claro. Cristal está vivo y tiene con qué pelear la clasificación en Lima.