Después de más de dos décadas, Cienciano vuelve a mirar de frente a la historia. La clasificación a los cuartos de final de la Copa Sudamericana no solo representa un nuevo paso en el torneo, sino también el fin de una espera de 23 años que inevitablemente trae recuerdos de la campaña más gloriosa del fútbol peruano.
El equipo cusqueño dejó en el camino a Botafogo con un marcador global de 6-2, haciendo valer la contundente ventaja obtenida en el partido de ida en el estadio Inca Garcilaso de la Vega.
La última vez terminó siendo campeón
Hay un detalle que convierte esta clasificación en algo todavía más especial. La última vez que Cienciano alcanzó los cuartos de final fue en 2003, el año en que conquistó la Copa Sudamericana y se convirtió en el primer —y hasta hoy único— club peruano en ganar un torneo internacional organizado por Conmebol.
Aquella campaña quedó marcada por victorias históricas ante rivales como Santos, Atlético Nacional y River Plate, un recorrido que terminó escribiendo una de las páginas más importantes del deporte peruano.
Ahora, 23 años después, el “Papá” vuelve a instalarse entre los ocho mejores del continente y alimenta la ilusión de repetir una historia que parecía lejana.
El camino del “Papá” en la Sudamericana
La clasificación ante Botafogo no fue un hecho aislado. Cienciano ya había demostrado su fortaleza en la ronda anterior, cuando revirtió una serie complicada frente a Lanús y consiguió el boleto a los octavos de final.
Después llegó la contundente goleada sobre el conjunto brasileño en Cusco, un resultado que terminó siendo decisivo para resistir en Río de Janeiro y sellar el pase a la siguiente ronda.
El equipo dirigido por Horacio Melgarejo supo administrar la diferencia conseguida en casa y volvió a poner al fútbol peruano en una instancia importante del certamen.
El próximo desafío ya está definido
La ilusión no termina en los cuartos. Cienciano ya conoce al rival que tendrá enfrente en la siguiente etapa: Montevideo City Torque, una de las revelaciones del torneo tras eliminar a Tigre de Argentina.
La serie tendrá un premio enorme: un lugar en las semifinales de la Copa Sudamericana.
Un regreso que ilusiona al Perú
Más allá del resultado ante Botafogo, el verdadero valor de esta clasificación está en lo que representa para Cienciano y para el fútbol peruano.
Volver a unos cuartos de final después de 23 años no es un dato menor. Es el regreso a la misma instancia donde comenzó la campaña más inolvidable del club.
La historia todavía no está escrita, pero el “Papá” ya consiguió algo que no lograba desde 2003: volver a estar entre los ocho mejores de Sudamérica.