El Atlético de Madrid firmó una goleada contundente por 4-0 frente al Barcelona en la ida de las semifinales de la Copa del Rey, este miércoles en el estadio Metropolitano, y dejó la eliminatoria muy encaminada de cara al partido de vuelta. El equipo de Diego Simeone golpeó desde el inicio, aprovechó cada transición y castigó a un rival que terminó con un hombre menos y nunca logró acomodarse al ritmo rojiblanco.
La ventaja se construyó con una combinación de eficacia y presión alta. El primer tanto llegó tras un blooper en el área que derivó en un gol en contra de Eric García, y a partir de ahí el Atlético sostuvo la intensidad y encontró espacios para ampliar la diferencia. Antoine Griezmann estiró la cuenta, Ademola Lookman convirtió el tercero y Julián Álvarez cerró la noche con el 4-0 en un contragolpe que reflejó la superioridad local.
El desarrollo se terminó de inclinar cuando el Barcelona se quedó con diez por la expulsión de Eric García, lo que redujo aún más sus opciones de reacción en un encuentro que ya se le había vuelto cuesta arriba. Con el resultado, el Atlético quedó a un paso de la final y el conjunto de Hansi Flick quedó obligado a una remontada de gran magnitud.
La serie se definirá en la vuelta, prevista para el 3 de marzo en el Camp Nou, donde el Barcelona necesitará un partido perfecto para reabrir una eliminatoria que, por la diferencia y el golpe anímico, quedó marcada desde el primer cruce.