A noventa años de su nacimiento, Mario Vargas Llosa vuelve a tomar la ciudad. No desde la nostalgia, sino desde la vigencia. Con la campaña “Mario Vargas Llosa, legado infinito”, Penguin Random House Grupo Editorial propone una celebración que desborda el homenaje tradicional y convierte a Miraflores en un mapa vivo de su obra.
El programa activa espacios públicos y simbólicos que dialogan con su narrativa. El jueves 26 de marzo, una lectura colectiva en el Parque Chino abrirá la agenda con voces del mundo editorial y periodístico que darán cuerpo a fragmentos emblemáticos. La literatura, así, se desplaza de la página al espacio urbano.
Del 27 de marzo al 5 de abril, el pasaje Los Pintores —frente al Palacio Municipal— albergará la exposición fotográfica “Mario Vargas Llosa, legado infinito”, un recorrido visual por momentos clave de su vida y trayectoria. Ese mismo viernes, el Salón Consistorial será escenario del conversatorio “El legado de Mario Vargas Llosa”, con la participación de Lucho Llosa, Jeremías Gamboa, María José Caro, Rosario Yori y Luis Rodríguez Pastor, quienes reflexionarán sobre la influencia y las múltiples lecturas de su obra.
La celebración también interpela a los lectores. Quienes adquieran títulos del Nobel entre el 24 de marzo y el 23 de abril participarán en el sorteo de un viaje doble al Hay Festival Arequipa, además de la posibilidad de obtener un ejemplar autografiado.
Autor de novelas fundamentales como La ciudad y los perros, Conversación en La Catedral y La fiesta del Chivo, Vargas Llosa recibió el Premio Nobel de Literatura en 2010, coronando una obra que ha explorado con lucidez el poder, la libertad y las tensiones sociales en América Latina. Traducido a más de 30 idiomas, su legado no se fija: se reescribe en cada lector.
A los 90, su literatura no se conmemora: se habita.